La adquisición de la capacidad de regulación emocional en la edad del desarrollo se configura como un importante factor de protección frente a diversos problemas psicopatológicos, mejorando la calidad de vida de los niños.



Anuncio los emociones juegan un papel central en la vida de los seres humanos. El estado emocional determina sustancialmente el estado de bienestar o malestar de las personas e influye en sus acciones. Por ejemplo, algunos comportamientos disfuncionales como atracones, comportamientos agresivos, abuso de sustancias, promiscuidad, autolesiones y trastornos de internalización como ansia es depresión , son generados por un ineficiente Regulación emocional . Por este motivo, es fundamental que los padres ayuden a sus hijos a adquirir habilidades regulación emocional eficaces, que inciden positivamente en su estado de bienestar físico y psicológico.





La adquisición de métodos útiles de manejo de sus estados emocionales en la edad del desarrollo, se configura como un factor de protección importante con respecto a diversos problemas psicopatologiche , mejorando definitivamente la calidad de vida de los niños. A continuación se ofrecen algunos consejos eficaces:

  • Auto- regulación emocional Saludable: los niños son excelentes observadores y tienden a imitar el comportamiento y las reacciones de sus padres. Mantener una actitud tranquila y constante, evitar, por ejemplo, gritar o asumir actitudes intimidatorias, seguir ciertos comportamientos de los niños (como no arreglar juguetes o ensuciar la casa), puede tener un gran impacto en ayudar a sus hijos a aprender. regulación emocional y autocontrol.
  • Reconocer y validar las emociones: es importante que los padres, y los adultos en general, presten atención al estado emocional de los niños. En particular, una actitud crítica y poco empática es disfuncional y puede llevar a los niños a reprimir sus emociones, ya que son etiquetados como 'incorrectos'. Por el contrario, un actitud empática de adultos que reconocen y validan la experiencia emocional de los niños, comunican que todas sus emociones son importantes y que estas, aunque en ocasiones pueden resultar incómodas, no son peligrosas y pueden manejarse. Tras las intervenciones empáticas de los padres, los niños comienzan a aceptar y procesar sus emociones, adquiriendo una mayor conciencia y control emocional.
    Dada la importancia de esta actitud, que también es fundamental en entornos terapéuticos, creo que es muy útil citar el ejemplo de O'Brien: estás en el parque y es hora de irse, así que avisa a tus hijos: ' Cinco empujones más en el swing y luego es hora de irse ”. En este punto, los niños a menudo se enojan; por lo tanto, la tarea del adulto es validar sus sentimientos diciendo: 'Sé que te estabas divirtiendo. Tenemos que irnos, pero podemos volver otro día o podemos jugar con tus juguetes en casa ”. En otros casos, si el comportamiento de los niños es peligroso, puede decir: “Sé que te gusta, pero no es seguro. Lamento que estés enojado (o triste, o decepcionado)… ”.
  • Limite sus acciones pero no sus emociones: cuando los niños experimentan una emoción, por ejemplo, la ira, decirles que se calmen o que los castiguen no cambiará el hecho de que se sientan enojados. Por el contrario, intervenciones de este tipo le comunican al niño que sus emociones son 'malas' o 'incorrectas', por lo que este último intentará reprimirlas con consecuencias nocivas sobre su propio desarrollo. Un enfoque mucho mejor es enseñarles las habilidades para manejar las emociones .
    Otro factor clave es hacer una clara distinción entre las acciones y las emociones que sentimos. En particular, es importante enseñarles a sus hijos que no podemos elegir nuestras emociones, pero podemos elegir la forma en que nos comportamos; por ejemplo, está bien enojarse, pero no está bien golpear a otros o arrojar objetos.
  • Deja que te hablen: otra estrategia que favorece una buena regulación emocional es animar al niño a hablar sobre sus experiencias, como eventos que ocurrieron en la escuela o en otros entornos, con sus compañeros y con los adultos. Comunicar no solo la descripción del hecho, sino cómo se sintieron los niños, sus vivencias internas y sus reacciones, favorece una mayor elaboración y organización de la experiencia, lo que les ayuda a expresarse y dejarse llevar. tristezze , miedos o ira relacionado con el evento en sí. Esta estrategia representa un factor de protección, eliminando la posibilidad de trauma Emociones no resueltas y reprimidas que tienden a repetirse en el futuro, afectando negativamente el bienestar.
  • Ayúdelos a encontrar salidas emocionales saludables: una estrategia importante que afecta positivamente la calidad de vida, implica aprender a canalizar las emociones negativas de manera positiva y constructiva. Tener una salida emocional saludable, como bailar, tocar un instrumento, pintar, escribir o practicar un deporte, le permite al niño no solo liberar las emociones reprimidas, afectando positivamente su salud mental, sino también mejorar su vida social.

Anuncio No es posible decidir qué emociones experimentar, pero sí podemos enseñar a nuestros hijos cómo manejarlas, guiándolos hacia una forma de auto- regulación emocional , de tal manera que no se experimenten como peligrosos, ya que están fuera de la esfera de control. Experimentar las emociones de manera adaptativa afecta positivamente el desarrollo saludable del sentido del yo, la salud mental y el bienestar social.