los autorreflexividad o conciencia de sí mismo es una función reflexiva del yo que significa experimentarse a sí mismo como sujetos de la propia existencia. Toda relación implica un encuentro con otro igual / diferente a mí. Pero no todos los encuentros se convierten en verdaderas relaciones. Al construir una relación que implique intercambio y relación, es necesario definirse a uno mismo según el otro y al otro según el yo; esto implica una evaluación del yo y del otro desde el yo, o quién soy yo y quién eres tú y qué soy yo para ti y qué eres tú para mí.

ilusiones ópticas imágenes ambiguas

Anuncio ¿Por qué te sientes diferente? ¿Te veo en un papel? ¿Por qué tengo que entender de alguna manera quién eres y categorizarte antes de conocerte profundamente? Toda relación implica un encuentro con otro igual / diferente a mí. Pero no todos los encuentros se convierten en verdaderas relaciones. Al construir una relación que implique intercambio y relación, es necesario definirse a uno mismo según el otro y al otro según el yo; esto implica una evaluación del yo y del otro desde el yo, o quién soy yo y quién eres tú y qué soy yo para ti y qué eres tú para mí.



En este proceso de construcción relacional es fundamental partir de la percepción de uno mismo, como sujetos y como objetos. El Yo como sujeto implica el uso en el lenguaje del Ego ('he hecho, dije, decidí, pensé, amé ...'), es decir, yo un yo que se conoce a sí mismo (Aron, 2000), o un yo dotado de conciencia perceptiva, intelectual y de sí mismo, tres niveles de conciencia pre-reflexiva y reflexiva con diferentes grados de complejidad (Minolli, Coin, 2007, p. 97).

¿Qué es la autorreflexión?

los autorreflexividad , de hecho, es el nivel más alto de autoconocimiento y no coincide con la simple reflexión sobre uno mismo, lo que implica un tipo de trabajo puramente cognitivo en el que nos miramos desde fuera tomando distancia de lo que hacemos; pero el autorreflexividad o conciencia de sí mismo es una función reflexiva del yo que significa experimentarse a sí mismo como sujetos de la propia existencia. Por poner un ejemplo, la simple reflexión cognitiva sobre uno mismo podría implicar un pensamiento como: '¡Creo que hice esto porque lo evalué de acuerdo con esta mentalidad mía!'; aunque este proceso metacognitivo ya es muy importante y elevado, no es suficiente para llegar al autorreflexividad , lo que implicaría algo más allá de pensar en el propio pensamiento ( metacognizione ), más bien implica 'la integración de pensamiento y sentimiento, mente y cuerpo, modalidades observacionales y experienciales”(Aron, 2000, págs. 668-669).

Esta habilidad se traduce en algo como 'esto es lo que sé que es verdad de mí, porque así es como pienso y siento”(Ringstrom, 2017) y es parte de la construcción del yo como sujeto. El yo como objeto, por otro lado, se encuentra en lo que define al yo como lo conocemos nosotros mismos, y lo expresamos a través del Yo ('Me gusta, me interesa, me quiere…. '). Es el conjunto de nuestras observaciones sobre nosotros mismos que nacen también gracias al feedback de los demás.

Percibirse a sí mismo como objetos implica reconocerse como seres humanos entre los seres humanos, como extraños y diferentes a los demás, reconociéndonos en nosotros mismos. Así como nos conocemos a nosotros mismos a través de experiencias que nos sitúan de forma subjetivada u objetivada, podemos percibir a los demás como 'otro-sujeto' u 'otro-objeto'. Los yoes como sujeto y como objeto están siempre en tensión dialéctica y ambos surgen no del intelecto sino de la experiencia. Si surge un desequilibrio entre estos dos yoes, no podemos percibir a los demás en relación con nosotros mismos, excepto en las dos posiciones absolutas y mutuamente excluyentes de un objeto o sujeto absoluto: el yo demasiado subjetivo trata a los demás como objetos; el yo que está demasiado objetivado, es incapaz de hacerse sujeto con agencia y pone a los demás en su lugar.

En la metáfora del sirviente y el amo, Hegel (citado en Minolli, Coin, 2007, pp. 98-99) explica cómo en realidad en la posición dialéctica rígida ya puede existir una interdependencia relacional recursiva: el sirviente salva su vida gracias al amo y gracias al sirviente el amo tiene lo que necesita. De esta forma se trastoca la relación de dominio porque sin el sirviente el amo ya no puede ser, por lo tanto es a su vez esclavo. Amo y sirviente son dos partes de cada uno de nosotros 'lo sabía todo por el delegado”(Minolli, Coin, 2007, p.99) que puede referirse a la auto-subjetivación u objetivación del yo-otro.

la revisión de la familia belier

Interdependencia psíquica en las relaciones.

Entendiendo que en toda relación siempre hay una interdependencia psíquica que nos lleva a convivir en un contexto dado, también entendemos que no hay sirviente y amo, sino la posibilidad de ser uno u otro en cualquier momento en referencia a la dinámica relacional. Esto es particularmente cierto en la relación amorosa, en la que el yo y el yo nos definimos como amante y sujeto y objeto amado; asimismo, el otro se experimenta como sujeto-objeto de amor.

Barthes (1977, p.107-108) propone esta inversión del sentimiento 'No puedo entenderte' Significa: 'Nunca sabré lo que realmente piensas de mi.No te puedo descifrar porque no se como me descifras'Y de la misma manera puede existir un pensamiento opuesto' En lugar de querer definir al otro ('¿Qué es esto?'), Vuelvo mi atención a mí mismo: '¿Qué es lo que quiero, que quiero conocerte?'. En este pensamiento ya existe una dinámica relacional de tipo recursiva, que une al yo con el tú y hace evidente el papel central del vínculo relacional (yo-tú) en la construcción de la propia identidad relacional (yo). No captar esta reversión recursiva puede resultar en posicionarse uno con respecto al otro de una manera llamada 'complementariedad reversible', En la que luchamos por empujar al otro a la posición rígida que queremos asumir a nivel relacional:'tu eres solo sirviente, yo solo soy amo!'o también'solo yo te amo, tu no me amas!'. Esta rigidez rompe la recursividad dialéctica y estructura un juego de fuerzas y roles en el que posicionarse irreversiblemente a uno mismo y al otro en la posición de sujetos / objetos: '¿Qué pasaría si decidieras definirte no como una persona, sino como una fuerza? ¿Y si me colocas como una fuerza opuesta a tu fuerza? Todo esto daría como resultado esto: mi otro se definiría solo por el sufrimiento o el placer que me da.” (Barthes, 1977, p.108).

Dado que la tendencia a situarse de una manera solo subjetivada o solo objetivada tiene su raíz en el estilo relacional conflictivo que se respira desde temprana edad, en la elección de parejas y en las relaciones adultas significativas tendemos, por compulsión a repetir, a elegir personas que mantengan esa posición dada para nosotros Asumible porque protector: si hemos sido o nos sentimos sirvientes buscamos inconscientemente amos, si hemos sido o nos sentimos amos buscamos solo sirvientes. Ponte en el camino autoriflessivo no significa solo captar la propia dimensión con respecto al otro, ni comportarse de tal manera que se logre una mera inversión en la dimensión experimentada (de sirviente a amo, y viceversa).

muerte por demencia senil

Autorreflexividad: autoconciencia en relación con el otro

Anuncio los autorreflexividad por tanto, no se puede alcanzar solo con un proceso de inmersión emocional (Ringstrom, 2017). Cree en la lógica de '¡Siento, luego existo!'Es extremadamente confuso, ya que la inmersión en una experiencia es un proceso no reflexivo en el que'no hay interpretaciones sino solo hechos'(Wallin, cit. En Ringstrom, 2017, p. 188). La sociedad moderna basa el principio del 'autoconocimiento' con demasiada frecuencia en la inmersión, de modo que los sentimientos, los estímulos somáticos, las representaciones mentales se hacen realidad (Ringstrom, 2017). En este estado no se puede entrar en la intersubjetividad, ya que solo hay un yo subjetivo sobre el que tampoco hay reflexión. Más bien, se vive en una “realidad hiper-objetivada” (Ringstrom, 2017), como “histérica”, donde uno es demasiado emocional y paradójicamente extremadamente solo puesto que encerrado en la lógica de “mi sentimiento es tu sentimiento. ¡Y esta es la única realidad! ”. Este proceso definido como 'equivalencia psíquica' por Fonagy, y '(descrito clásicamente como pensamiento concreto) en el que no se pueden considerar perspectivas alternativas a la propia, ya que la experiencia de'come seY todo parece como si fuera 'real' (Bateman, 2007), mata la empatía y la otredad, y coloca a los demás en una posición hipócrita de doble objeto de uno mismo, así que ”debes sentir como me siento porque lo que siento es verdad!”.

Al mismo tiempo autorreflexividad no se refiere a un razonamiento intelectual sobre uno mismo, a una mera metacognición, una especulación intelectual sobre quién soy y cómo pienso y por qué. L ' conciencia de sí mismo o autoconciencia o autorreflexividad implica “una dimensión misteriosa de la autoconciencia. La presencia en uno mismo es un reconocimiento, una aceptación activa, un reconocimiento, una apertura a uno mismo. En esta presencia de uno mismo está el asombro del descubrimiento, la humildad frente a la propia realidad, el sufrimiento del derroche, la alegría de adherirse.'(Minolli, Coin, 2007, pág. 97). En comparación con la metáfora del sirviente y amo, la autoconciencia o autoconciencia es la capacidad de captarse a uno mismo como sirviente y como maestro de forma dialéctica y coexistente. Entonces el autorreflexividad es la superación de la lucha en atribuirse una posición rígida con respecto al otro y es más bien la conciencia de un 'presencia para uno mismo'Lo que implica un' ...estar en contacto, vivirse, reconocerse independientemente de las cosas, contenidos y deseos objetivados, es decir, del objeto ... es algo que lleva a comunicarse y reconocerse en primera persona con el propio ser lo que es, dado para ser vivido plenamente.”(Minolli, 2007, p. 3, cit. En Minolli, 2009, p. 58).