La visión de la película sacude los ánimos, especialmente de aquellos que se encuentran en situaciones superpuestas. La película tiene una gran expresión narrativa y está claramente ligada a la mediación familiar, rama que, entre otras cosas, se fue desarrollando rápidamente en los años en que se estrenó la película.

Kramer vs. Kramer (1979) película de Robert Benton. Protagonizada por los actores Dustin Hoffman y Meryl Streep. Basada en la novela de 1977 del mismo nombre escrita por Avery Corman, la película se centra en la batalla legal de una ex pareja casada y su hijo.



Nueva York. Ted Kramer es un publicitario obsesionado por su profesión y que el mismo día que finalmente le asignan un importante trabajo encuentra a su esposa, Joanna, a punto de irse de casa, necesitando algo de tiempo para reflexionar sobre la suya. vida, dejándolo solo con su hijo Billy. Debido a este nuevo trabajo al que no quiere renunciar, Ted no puede dedicar el tiempo necesario a su hijo y este último extraña mucho a su madre, pero, mes a mes Ted comienza a darse cuenta de la importancia que tiene su hijo en su vida, se compromete con su vida profesional y nace un fuerte entendimiento entre los dos, tanto que Billy ya no siente la distancia de su madre (las primeras y últimas escenas del desayuno serán el elemento clave de cómo crece la relación entre los dos).

Anuncio Quince meses después, Joanna regresa a Nueva York. Conoce a su marido y le dice su intención de recuperar a Billy, pero Ted no está de acuerdo. Aquí comienza una batalla legal por la custodia del niño. Ted es inicialmente acusado de no ser un buen padre por negarle a su esposa volver a ver al bebé y por un accidente que ocurrió unos meses antes en el patio de recreo. Joanna está acusada, aunque en menor medida, de no haber estado presente en esos meses para ayudar a su padre en caso de necesidad.

El caso lo gana Joanna, quien gana el derecho a quedarse con su hijo. A Ted le gustaría apelar, pero el abogado le confiesa que en este caso el propio Billy tendría que ir a la corte, por lo que Ted, que no quiere que su hijo sufra tal trauma, se rinde. La última escena ve a Ted tratando de explicarle a su hijo lo que va a pasar, Billy quiere quedarse con su padre. La película termina con una toma de conciencia de la madre, que se pregunta qué es lo mejor para su hijo y, por tanto, le permite, a pesar de la sentencia, quedarse con su padre.

La visión de la película sacude las almas, especialmente de aquellos que se encuentran en situaciones superpuestas. La película tiene una gran expresión narrativa y está claramente ligada a la mediación familiar, rama que, entre otras cosas, se fue desarrollando rápidamente en los años en que se estrenó la película.

El crítico de cine Paolo Mereghetti reprocha la película. En su opinión, «evita, en nombre de una objetividad no siempre correcta, posicionarse a favor de uno de los personajes y afrontar las situaciones realmente desagradables que hasta la historia podría prever. En mi opinión, sin embargo, ofrece una pauta fundamental sobre cómo finalmente se debe administrar el manejo de un niño cuando uno está en proceso de separación.

Muchas veces, como en la película, el camino lo toman los interesados ​​que logran abrir nuevos canales de comunicación de forma independiente y racional, los Kramer de hecho no atan al final su relación con la sentencia dictada.

Joanna gana el caso, pero solo porque Ted renuncia por el bien del niño a que no comparezca ante el tribunal, Ted aún obtiene la custodia, pero solo porque la ex esposa se da cuenta de que el hijo está bien con su padre, para por otro lado, en ocasiones se interrumpen los canales de comunicación (por sentimientos de resentimiento, enfado) y se pierde el objetivo central, sobre todo en las separaciones en las que están presentes los niños, que es lo que ve el interés del niño por encima de todo.

Anuncio La separación se convierte en una guerra enferma en la que las partes no metabolizan el evento, no comprenden la nueva forma de vida, no se arremangan para recoger lo que queda y con ello lo que se puede reconstruir. Aunque no todo el mundo puede ser admitido en un proceso de mediación, la figura del mediador en mi opinión es útil y necesaria.

La mediación familiar es una forma de 'resolución de conflicto alternativa'Que permita la reconstrucción de los canales de comunicación entre las partes que se encuentran en situación de conflicto, integra puntos de vista opuestos con un enfoque dialógico y negociador (Bogliolo C. y Bacherini A.M., 2010).

La figura del mediador es la de un tercero neutral que se coloca en una posición de equivalencia entre las partes, este se enfoca en el presente y el futuro de la nueva pareja que tendrá que reconfigurarse con la nueva estructura identificando objetivos ideales para un futuro, la perspectiva más serena. posible. En la mediación hay diferentes fases a abordar (admisión, negociación, seguimiento) todas con un fin último, en las palabras más sencillas que se puedan encontrar, permitir a la pareja y en nombre de lo que queda, decidir la mejor organización de la relaciones futuras.

A estas alturas nos declaramos 'ex' en la mayoría de las parejas, pero dejarnos no convertirnos automáticamente en extraños ni nosotros ni nuestro exmarido, nos conocemos demasiado bien, el hábito más íntimo, los ideales, los tiempos de la vida y no devastarnos y permitirnos y permitirle reconstruir una nueva versión de la vida es necesario abrir los ojos y entender que una guerra, el rencor y el odio no llevarán a nada, estos serán aliados, sí, pero solo en la pérdida de un tiempo que no volverá.

Kramer contra Kramer premiado en los Oscar a la dirección, guión, actor principal, actriz de reparto, en el Globo de Oro al mejor drama y nominado a varios otros premios cinematográficos es un hito en la historia del cine, por muchos aspectos pero sobre todo por la narración de una revolución generacional que se dio sin demasiado análisis y que necesita reorganizar paradigmas que ya caducaron.

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BIBLIOGRAFÍA: