Para el Personas mayores La entrada en una estructura, como en una casa de retiro, es uno de los eventos más delicados y difíciles de toda la vida, tanto por las repercusiones en el equilibrio de la persona, que recurre a esta solución para hacer frente a una situación de necesidad, a menudo no por una elección personal, tanto porque representa un cambio radical de vida como por el mayor que para la familia.

Federica Aloisio - ESCUELA ABIERTA Cognitive Studies, San Benedetto del Tronto



Anuncio Las estadísticas recientes han confirmado un hecho que la opinión pública conoce desde hace mucho tiempo: la población italiana está envejeciendo rápida y progresivamente. Los datos estadísticos muestran que, hasta la fecha, los mayores de 65 años representan el 22% de la población italiana y el número de 'Gran anciano' , es decir, de quienes se acercan al siglo de la vida (Pugliese, 2011).

los envejecimiento progresivo de la población ha llevado inevitablemente a la investigación científica, y por tanto también a la psicológica, a centrarse en esta fase de la vida, con el objetivo de contrarrestar la medicalización excesiva de envejecimiento .

Este importante cambio demográfico requiere una revisión de la problema del envejecimiento de la población no solo desde el punto de vista económico y asistencial, sino también desde el punto de vista educativo, en particular de quienes, por necesidad o por elección, viven en instalaciones de acogida (Censi et al., 2013). De hecho hay muchos Personas mayores ya no son autosuficientes quienes no pueden vivir sin asistencia y que por diversas razones no pueden ser provistas directamente por miembros de la familia. Por lo tanto, un número creciente de familias recurre a los servicios domiciliarios, residenciales o semi-residenciales para el cuidado de un familiar anciano ; esto significa que las estructuras que brindan estos servicios están destinadas a expandirse, transformarse y capacitarse.

Ingresar a un hogar de ancianos: los efectos de la institucionalización en los ancianos

Cuando hablamos de institucionalización nos referimos a la necesidad de hospitalizar al mayor en centros de cuidados residenciales y / o cuidados a largo plazo.

La entrada de un mayor en una estructura, como en una casa de retiro, es uno de los eventos más delicados y difíciles de toda la vida, tanto por las repercusiones en el equilibrio de la persona, que recurre a esta solución para enfrentar una situación de necesidad, muchas veces no por elección personal, tanto porque representa un cambio radical de vida como por el mayor que para la familia.

El traslado a una comunidad también es estresante cuando hay una elección directa de la persona y también cuando las nuevas condiciones de vida son mejores que las que quedan. De hecho, debe tenerse en cuenta que muchos Personas mayores antes de ingresar a la residencia viven solos, en condiciones de severo malestar y extrema soledad: en estos casos el consecuencias de la institucionalización no solo son negativas, como muchas veces se imagina. En estos casos, la entrada a medio y largo plazo en una residencia de ancianos puede ser vivida de forma positiva por el mayor , con una sensación de seguridad que da tanto la asistencia sanitaria como las nuevas oportunidades de contactos sociales, y que todo ello favorece la mejora general del estado de salud.

En general, sin embargo, la entrada en uno instalación para ancianos puede conducir a una pérdida de autonomía del espacio de toma de decisiones de la persona y su propio razones que, sumado a la serie de pérdidas fisiológicas debidas a envejecimiento , puede desencadenar una serie de reacciones en cadena peyorativas.

Unirse a un instalación para ancianos implica diferentes reacciones psicológicas basadas en numerosos factores personales y objetivos. los experiencia psicológica durante la institucionalización se puede dividir en tres fases (Pedrinelli Carrara, 2016):

  1. larecuperación: en esta etapa, las repercusiones psicológicas están estrechamente ligadas a la causa y la forma en que mayor entró en la instalación.
  2. lasíndrome del primer mes: se refiere a una adaptación problemática del mayor en la nueva residencia (el tiempo de un mes es orientativo). Puede suceder que tenga ciertas reacciones como confusión mental, agitación, apatía, rechazo y hostilidad debido a la pérdida de su entorno de vida al ver limitada su libertad individual. Las experiencias emocionales negativas relacionadas con la adaptación en la estructura, por lo tanto, pueden afectar el desempeño cognitivo de mayor produciendo un estado de confusión y ralentización mental.
  3. laalojamiento: después de la crisis del primer mes, se puede observar en mayor una recuperación de las condiciones de salud antes de la hospitalización o un deterioro progresivo.

Posibles factores estresantes

Entre los factores que en conjunto pueden desencadenar el deterioro se encuentran: la inadecuación del cuidado y el contexto ambiental, los conflictos familiares, caracteristicas de personalidad dell ’ mayor , la experiencia psicológica de las deficiencias físicas y / o mentales, el tipo y gravedad de las patologías presentes. Al contrario, una personalidad optimista, receptiva, sociable y fácilmente adaptable, con una buena tolerancia de sus propios límites psicofísicos y los dados por los déficits orgánicos, en un contexto comunitario bien organizado y con buenas relaciones familiares, tendrán más probabilidades de tener una acomodación positiva (Pedrinelli Carrara, 2016).

Anuncio Los principales factores que pueden hacer que la mudanza a una instalación como evento estresante son: la amenaza al espacio personal del individuo; la ruptura no solo del apego a un lugar sino también de las relaciones familiares, de amigos y del vecindario; la posible coexistencia de otras fuentes de estrés, como la viudez y la aparición de enfermedades de discapacidad; la socialización forzada con otros huéspedes y la falta de controlar en sus actividades, comenzando con los tiempos de las rutinas diarias normales.

Incluso para el miembro de la familia, la fase de inserción de un ser querido en una estructura ciertamente no es fácil: el principal problema es la sentimiento de culpa que a menudo sienten como si fuera un abandono en detrimento de mayor . Todo esto debe ser abordado para facilitar la adaptación del anciano en la estructura : los elementos positivos aportados por la hospitalización no deben ser percibidos solo por el mayor , pero también por sus familiares, quienes deben considerar la instalación como una fuente de estímulos y como una oportunidad para darle a su ser querido una nueva dignidad personal.

Cómo facilitar la entrada de personas mayores en un asilo de ancianos

Por tanto, es necesario hacer mayor y a los familiares que el traslado dentro de una instalación residencial no implica la pérdida ni de su autonomía ni de la propia identidad .

Es importante, en la medida de lo posible, anticipar mayor información relativa a la estructura en la que se insertará, mostrándola, con el fin de hacerle comprender el estilo de vida que adoptará, con diferentes reglas, horarios, actividades y espacios (Baroni, 2010).

Para facilitar la entrada de mayor y favorecer una buena adaptación, a medio y largo plazo, de la residencias para ancianos deben tener características decisivas. Por ejemplo, deben tener dimensiones reducidas para favorecer el mantenimiento de Relaciones interpersonales tipo familiar y respeto por las necesidades individuales de los huéspedes individuales; también es necesario para el mayor que el entorno responde a sus necesidades, o que es un entorno facilitador, para dar respuesta a las necesidades del sujeto.

Algunos autores sostienen que los buenos factores de adaptación dentro de un hogar de ancianos son la satisfacción residencial, en sus aspectos físicos y sociales; el sentido de autonomía; apoyo ambiental; la percepción del propio estado de salud. Para apoyar estos factores, será necesario crear espacios de privacidad y semiprivacidad, a fin de crear un ambiente protegido e íntimo (Nenci, 2003).

El aspecto arquitectónico de la estructura también es particularmente importante, considerando tanto el interior como el exterior del entorno. Para el interior puede ser importante para el mayor ser capaz de personalizar el dormitorio para favorecer el mantenimiento de la propia identidad en un hogar inicialmente desconocido. Al respecto, conviene recordar que'Dentro de una estructura residencial, donde los espacios se utilizan de manera comunitaria, el espacio privado representa para el mayor tu hogar '(Nenci, 2003).

Los elementos sociales que inciden en una buena valoración residencial incluyen la percepción de apoyo social y ayuda a las relaciones afectivas, garantizadas tanto por interacciones como mayor logra desarrollarse con el resto de vecinos, ambos con el personal de la misma estructura.

El apoyo constante de la familia y la continuidad de otras relaciones preexistentes con el mundo exterior: la mayor no debe sentirse abandonado por el cuidador y sus seres queridos, sino que debe ser acompañado en esta delicada etapa de su vida.

Para compensar en la medida de lo posible los límites de la institucionalización, se hace necesario dar respuesta no solo a las necesidades asistenciales, sino también socioculturales, recreativas y educativas, organizando actividades de mantenimiento cognitivo, así como momentos recreativos, creativos y terapéuticos. Allí anciano institucionalizado necesita encontrar diferentes estímulos, ser solicitada para intercambios sociales, encontrar un momento para ella misma para compartir con los demás, vivir momentos felices junto a otros huéspedes y familiares (Pedrinelli Carrara, 2013).

A la luz de estas reflexiones, en los últimos años estamos asistiendo al abandono del modelo asistencial en instalaciones para ancianos : la atención se centra cada vez más en envejecimiento activo , en la prevención, en el mantenimiento de la autonomía, en la rehabilitación que previene el agravamiento de algunos estados psicofísicos, en el mantenimiento de las relaciones sociales y las capacidades creativas.

Qué actividades proponer a las personas mayores y por qué

Son numerosas las actividades que se pueden proponer dentro del residencias para ancianos : actividades expresivo-relacionales, informativo-culturales, actividades manuales y de la vida diaria, actividades de estimulación cognitiva (Presenti, 2013).

los actividades con los ancianos son principalmente grupales, ya que esta relación estimula la socialización y la cooperación.

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Para que sean efectivas, las actividades deben ser personalizadas, es decir, adaptadas a las necesidades del usuario individual, a su forma de ser, de pensar, a sus posibilidades y habilidades cognitivas.(Taddia, 2012).

El objetivo principal es la mejora y / o mantenimiento de habilidades y recursos residuales: por esta razón cada actividad no es un fin en sí misma, sino que está determinada a estimular habilidades cognitivas como idioma, la precaución , la percepción, la memoria y razonamiento.

El área afectiva relacional se promueve a través de una serie de actividades sociales (juegos, fiestas, encuentros) que implican la interacción, socialización y colaboración entre los distintos sujetos involucrados, con el fin de establecer un vínculo con las personas y al mismo tiempo. con el objetivo de mejorar las capacidades cognitivas de la persona.

Un principio clave para quienes trabajan en estos instalaciones para ancianos y realiza actividades cognitivas y relacionales dirigidas a este grupo de edad es considerar la persona mayor en su totalidad y singularidad de su historia, con el fin de poder ofrecer a todos un nivel adecuado de atención y asistencia. Estos aspectos no deben considerarse separados de la condición física, psíquica y relacional: cada intervención debe diseñarse e implementarse desde una perspectiva multidimensional y multifactorial.

Incrementar la calidad del trabajo a instalación para ancianos es la presencia de diversas figuras profesionales que interactúan con el huésped anciano. La figura del psicólogo que trabaja dentro del residencias para ancianos constituye un recurso en la perspectiva asistencial que coloca a la persona en el centro de la organización al promover tanto las necesidades sanitarias como las sociales, emocionales y relacionales. En particular, la finalidad del servicio psicológico es favorecer y promover el 'bienestar' y el 'bienestar' de los huéspedes. Personas mayores . En la consecución de estos objetivos, el psicólogo puede intervenir con diferentes habilidades: evalúa los aspectos cognitivos (memoria, atención, razonamiento, lenguaje ...) que pueden ser investigados mediante el uso de herramientas diagnósticas que permitan planificar una intervención para apoyar y mantener las habilidades cognitivas relacional y, al mismo tiempo, brinda un espacio de acogida, ayuda y escucha a la mayor . Indirectamente el trabajo del psicólogo en un instalación para ancianos involucra tanto a los miembros de la familia como a los operadores de la propia estructura, facilitando así el trabajo interprofesional.