Un mecanismo no muy diferente al que se activa en muchas personas que, por diversas razones, han aprendido a verse feas y a comportarse como tales, disminuyendo sus propios méritos y reforzando cada vez más la imagen devaluada que tienen de sí mismas. .



Todos conocemos el cuento de Andersen en el que el patito feo, a diferencia de los demás, está firmemente convencido de que es, precisamente, feo, y solo comprende al final de la historia que no es un pato malo sino un cisne. Definitivamente un cambio de perspectiva notable.



El patito feo ha aprendido, desde muy pequeño, a considerarse inadecuado, y está tan convencido de su visión de las cosas que, cuando ve su propia imagen de cisne reflejada en el agua, al principio ni siquiera se reconoce.



Un mecanismo no muy diferente al que se activa en muchas personas que, por diversas razones, han aprendido a verse feas y a comportarse como tales, disminuyendo sus propios méritos y reforzando cada vez más la imagen devaluada que tienen de sí mismas. .

sindrome del lobo frontale

Anuncio ¿De dónde viene esa actitud? El psicoterapeuta Luca Saita intenta, partiendo de su propia experiencia clínica, arrojar luz sobre los motivos que llevan a las personas a actuar como patitos feos, a pesar de que en cada uno de nosotros hay un cisne que quiere emerger.



En otras palabras, ¿por qué una persona aprende, porque es un proceso de aprendizaje, a verse a sí misma como fea? ¿Por qué distorsionar tu imagen corporal, tiranizado por un anhelo de perfección irreal?

El autor identifica tres mecanismos que interfieren negativamente en la creación de la imagen corporal:

  • ataque directo o indirecto;
  • proyección;
  • etiquetado.

En el primer caso la persona sufre un ataque, directo o no, a su propio cuerpo ('¡Realmente te ves horrible hoy!'); en el segundo caso alguien, inconscientemente, para deshacerse de sus características físicas que no acepta, las atribuye a otra persona (la madre que le dice a su hija 'No uses ese vestido, te hace grande'); en este último caso, las etiquetas se atribuyen a la persona (la 'nariz grande', el 'roscio', 'piernas torcidas').

Cuando una persona está constantemente sujeta a influencias negativas de este tipo, no es de extrañar que aprenda a verse a sí mismo única y exclusivamente a través de los lentes distorsionados del desdén. Los efectos de tal actitud no deben subestimarse: la imagen corporal, la forma en que nos vemos y nos presentamos a los demás tiene repercusiones muy profundas en términos de autoconfianza; es decir, verse “feo”, percibirse inadecuado, tiene consecuencias que afectan no solo al cuerpo, sino también a la mente, la forma de estar en el mundo.

Claramente es una experiencia completamente personal y subjetiva; hay, como se puede apreciar en la vivencia diaria de cada uno de nosotros, personas consideradas hermosas que, sin embargo, viven como constantemente inadecuadas y siempre buscan algo que falta para finalmente sentirse a gusto en su propio cuerpo. Al mismo tiempo, hay personas que, a pesar de tener pequeños defectos, se quieren, viven su cuerpo con serenidad y transmiten esa serenidad también al exterior, en cuanto a confianza en sí mismos.

Por ello se vuelve importante ayudar a la persona que no se acepta a sí misma y tiende a exagerar sus defectos, hasta, en algunos casos, no poder llevar una vida gratificante, tomando conciencia de las creencias erróneas que son la base de la autopercepción, para someterlos a un escrutinio crítico, recuperando una imagen positiva.

Anuncio Para ello, el autor sugiere algunas estrategias, que implican desafiar las etiquetas y aprender a defenderse de los ataques a la propia imagen, incluso y especialmente cuando estos ataques provienen de personas significativas.

En última instancia, tenga en cuenta que la mente es 'como una lente: la visión de uno mismo y del cuerpo se realiza a través de esta lente que puede modificar, deformar, expandir o distorsionar lo que observa”.

Por lo tanto, debemos aprender sobre esta lente y sus filtros, porque afecta no solo la forma en que vemos nuestro cuerpo, sino la forma en que nos vemos a nosotros mismos en general. A su vez, la forma en que nos vemos es la base de nuestra forma de situarnos con respecto al medio ambiente, a nuestra vida.

Para ello debemos neutralizar las visiones distorsionadas que no nos permiten amarnos como somos; como el autor escribe resumiendo 'Dale una oportunidad a tu cisne y nunca permitas que nadie te convenza de que eres solo un patito feo y que nada puede cambiarte '.

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BIBLIOGRAFÍA: