Es posible extender el uso del Atención plena en edad de desarrollo como herramienta de tratamiento y prevención? En particular, para la patología TDAH , ¿qué efecto tendrían las intervenciones atención plena directo con pacientes jóvenes en su contexto escolar e intervenciones integradas de Entrenamiento de mindfulness ¿Para padres?

Sara Zanelli, Michela Quaglia, Cristina Liviana Caldiroli - Investigación y psicoterapia cognitiva de escuela abierta



METRO indfulness en la edad del desarrollo : mindfulness en las escuelas

Durante los últimos 20 años, la Atención plena se ha convertido en el centro de atención de gran parte de la comunidad científica. Casi espontáneamente, a través de la unión de estudios independientes de clínicos e investigadores de diferentes orientaciones, ha surgido un enfoque transepistemológico basado en principios arraigados en la filosofía oriental.

El interés por una perspectiva aparentemente muy diferente surge de la creciente necesidad de integrar, en los métodos de tratamiento clínico y psicológico, el conocimiento riguroso de la investigación empírica con perspectiva de sentido, que potencie las posibilidades cognitivas, emocionales y conductuales de la naturaleza humana. Estas posibilidades se refieren a la capacidad de aceptar la experiencia, la autoobservación sin prejuicios y la comprensión de la relación de interdependencia mutua entre la mente y el cuerpo. Todos estos aspectos se pueden resumir en el concepto de Atención plena .

Esta contribución tiene como objetivo resaltar la posibilidad de utilizar el Mindfulness en la edad del desarrollo como herramienta de tratamiento y prevención, partiendo de un examen de la literatura existente sobre el tema y enfocándose en el uso de esta herramienta en el contexto escolar, para luego enfocar el análisis en un tema específico: la utilidad de la práctica de Mindfulness para la patología del TDAH , tanto a través de intervenciones directas con pacientes jóvenes en su contexto escolar, como a través de intervenciones integradas de capacitación en Mindfulness para padres.

Definiciones y orígenes del constructo

Atención plena significa prestar especial atención: intencionalmente, en el momento presente y sin emitir juicios (Kabat-Zinn, 1994). Allí Atención plena es el proceso que consiste en alimentar la conciencia del presente (Hanh, 1987). Atención plena es conciencia y aceptación del momento presente (Hanh, 1987).

Los elementos constitutivos del Atención plena , que surgen de las definiciones anteriores (conciencia y atención) resaltan el propósito de la Práctica de la atención plena , y por tanto su tensión ética: el objetivo es eliminar el sufrimiento innecesario, cultivando una profunda comprensión y aceptación de todo lo que sucede a través del trabajo activo con los estados mentales. Según la tradición original, la práctica del Mindfulness debería permitir pasar de un estado de desequilibrio y sufrimiento a uno de mayor percepción subjetiva del bienestar, gracias a un conocimiento profundo de los estados y procesos mentales.

Anuncio Esto significa que Atención plena es al mismo tiempo el punto de partida, es decir, la clave para un conocimiento renovado de la mente; el punto focal, es decir, la herramienta para formar la mente; el clímax, es decir, la manifestación más apropiada de la liberación exitosa de los hábitos establecidos de la mente que producen infelicidad (Kabat-Zinn, 2003).

Se la Atención plena encuentra su origen en la tradición budista, y por tanto en el enfoque fenomenológico de tipo oriental, en el paso hacia la psicoterapia occidental el significado original de la palabra Atención plena tiende a expandirse y transformarse de acuerdo con el propósito para el que se utiliza. Todos los modelos terapéuticos que incluyen i Procesos de atención plena sin embargo, tienen un propósito común: el de permitir que las personas modifiquen la relación con sus propias experiencias en general, y con las internas en particular, para poder observar su propia experiencia sin sentirse abrumados.

Concretamente, en la ruta de adaptación del Atención plena como práctica meditativa para Atención plena como técnica, estrategia o herramienta psicoterapéutica, se pueden encontrar nuevas características, definibles como ausencia de juicio, aceptación y compasión. Se reúnen nuevas definiciones en torno a estos conceptos:

  • Conciencia que surge al prestar atención intencionalmente, en el momento presente y sin prejuicios, al desarrollo de la experiencia (Kabat-Zinn, 2003).
  • Autorregulación de la atención, para mantenerla en la experiencia presente, lo que permite reconocer mejor los eventos mentales, adoptando una actitud caracterizada por la curiosidad, la apertura y la aceptación (Bishop et al., 2004).
  • Conciencia de la experiencia presente con aceptación (Germer, Siegel y Fulton, 2005).

Mecanismos de cambio

Si hasta el momento el análisis realizado ha ayudado a definir el constructo de Mindfulness (qué), identificar los objetivos y tensiones éticas (por qué), en este apartado hablaremos de los posibles mecanismos de funcionamiento (cómo).

Mecanismos neuronales

Uno de los principios sobre los que todo el aparato conceptual de Atención plena se trata de la unión mente / cuerpo: esta relevancia se basa, por ejemplo, en la conciencia de que el reconocimiento y descripción de las sensaciones y percepciones del cuerpo transmiten información sobre la esfera cognitivo-emocional. No es de extrañar, por tanto, que una rama de la investigación se haya dedicado expresamente al estudio de los mecanismos cerebrales que subyacen a una orientación consciente.

Una lectura interesante proviene de Siegel, quien cree que la base del funcionamiento consciente es la integración neuronal que influye y es influenciada por Conciencia de la atención plena . Según el autor:

La conciencia de la experiencia que tenemos de momento a momento nos da la oportunidad de sentir y aceptar directamente nuestra experiencia mental. Este estado de conciencia puede implicar un estado integrado entre varias regiones del cerebro, incluidas áreas importantes de la corteza y áreas subcorticales del sistema límbico y el tronco encefálico. La integración neuronal, en parte realizada por estas regiones frontales, puede ser esencial para crear un equilibrio basado en la autorregulación. […] Estos caminos de integración pueden jugar un papel crucial para el bienestar.

(D. J. Siegel, 2009).

Por tanto, es posible encontrar en el Meditación de atención plena una activación simultánea de las áreas frontales del cerebro utilizadas para las habilidades ejecutivas y de alerta, que inicialmente tendrían la función de dirigir y sostener la atención, y posteriormente la de apoyar la intención de continuar en la conciencia en el momento presente, a través de la influencia sobre los procesos de toma de decisiones.

Aunque los estudios de los mecanismos neuronales proporcionan información importante, una comprensión completa de los modos de acción de Atención plena No se puede ignorar el análisis de los mecanismos que se crean a nivel cognitivo y emocional.

Mecanismos psicológicos

En la actualidad, muchos de los mecanismos psicológicos que supuestamente son la base de la conciencia se proponen a nivel teórico. Shapiro, Carlson y sus colegas proponen una teoría estructurada sobre los mecanismos implicados en Procesos de atención plena , basado en la interrelación continua momento a momento de tres componentes (Shapiro et al., 2006). Los autores definen estos componentes como los axiomas de su teoría y los encuentran en definición de Mindfulness fórmula de Kabat-Zinn:

Presta atención de una manera particular: intencionalmente, en el momento presente y sin juzgar

(Kabat-Zinn, 2003)

A continuación, el modelo se formula sobre la base de la siguiente transducción.

La intención (I) se refiere a la motivación subyacente para abordar el Meditación de atención plena : aquellos que tienen el objetivo de aprender a regular sus estados internos obtienen autorregulación, aquellos que quieren explorar sus experiencias obtienen autoexploración y aquellos que quieren deshacerse de los sentimientos negativos obtienen auto-liberación. La intención se entiende como un concepto dinámico y evolutivo, que puede cambiar con el tiempo y según las necesidades, y es un componente central de Atención plena porque afecta directamente a sus efectos.

La atención (A) es el segundo componente del modelo e implica una observación de la experiencia interna y externa, momento a momento, que suspende todas las operaciones interpretativas y se basa exclusivamente en la realidad tal como se presenta. Este axioma es importante en el modelo también porque propone constituir un vínculo con la psicología cognitiva, que en sus supuestos define la atención como un mecanismo básico de curación.

El último axioma, la actitud (A), se refiere avendel Atención plena y es considerado crucial por los autores porque representa esa forma compasiva y amorosa, hacia uno mismo y hacia los demás, que resalta la tensión ética del mindfulness. La actitud amorosa o la bondad amorosa ('Metta'en lengua Pali) es de hecho una de las herramientas básicas de la técnica meditativa Atención plena utilizado para contrarrestar sentimientos destructivos de ira y hostilidad.

Shapiro y sus colegas sugieren que los tres axiomas de IAA están directamente relacionados con muchas de las transformaciones observadas gracias a Práctica de la atención plena y en base a esta hipótesis proponen un modelo de funcionamiento que explique la relación recíproca y continua que existe entre los tres elementos: prestar atención (A) de forma intencionada (I) con apertura y una actitud no sentenciosa (A) llevaría a las personas a experimentar un cambio de perspectiva, que los autores denominan repercepción.

Este cambio de perspectiva, o re-percepción, se produce en el momento en que, a través de la Atención plena , nos desidentificamos de los contenidos de nuestra conciencia y nos relacionamos con la realidad con mayor claridad y objetividad.

El proceso de cambio gradual de perspectiva es, evolutivamente hablando, uno de los mecanismos cognitivos que conduce a la maduración de los individuos (pensemos, por ejemplo, en la formulación de una teoría de la mente en el proceso de desarrollo cognitivo de los niños). La re-percepción, precisamente porque está orientada a experimentar cuando ocurre, es un proceso continuo, en el aquí y ahora, que refleja la constante interrelación entre los tres axiomas.

El modelo de Shapiro y colaboradores, aunque ubicado a nivel de especulación teórica, es también una posible hipótesis de partida para estudios empíricos que quieran probar la efectividad de tratamientos basados ​​en Atención plena en poblaciones específicas (Bishop, 2002; Mace, 2008).

Intervenciones basadas en mindfulness

La Práctica de la atención plena ha atraído la atención de la investigación clínica y psicológica gracias, sobre todo, a su traducción al protocolo por John Kabat-Zinn (Kabat-Zinn & University of Massachusetts Medical Center / Worcester. Stress Reduction Clinic, 1990). El trabajo de John Kabat-Zinn sobre la reducción del estrés basado en ¿¿Atención plena?? (Mindfulness Based Stress Reduction o MBSR, de aquí en adelante en el texto) ha hecho posible que muchas personas entrenen en presencia consciente sin tener que buscarlo en forma de ayuda espiritual (Mace, 2008). Se explicó a los pacientes, en una reunión introductoria, en qué consistían los ejercicios Meditación de atención plena y se les pidió que se unieran a un programa de formación de 8 semanas. El programa fue planeado para unos 30 participantes, que se suponía que debían reunirse semanalmente durante aproximadamente 2 horas en una sesión intensiva de práctica de meditación.

Los componentes básicos del programa se referían a:

  • Educación sobre los factores que inducen y mantienen el estrés;
  • Realizar ejercicios de autocontrol para familiarizarse con las causas individuales del estrés;
  • Análisis del impacto de pensamientos y sentimientos sobre las tensiones;
  • Entrenamiento en mindfulness a través de técnicas formales de meditación como yoga, exploración corporal y meditación sentada;
  • El uso regular de discusiones en grupo para fomentar el aprendizaje de técnicas;
  • Realización de tareas que impliquen utilizar las técnicas aprendidas en reuniones grupales.

Las técnicas de meditación se presentaron con el objetivo de enseñar a dirigir la atención a diferentes objetos, para desarrollar la capacidad de ser consciente de las sensaciones respiratorias, físicas y emocionales. Dentro del programa MBSR, también se practicaba la conciencia libre, para estimular la máxima apertura a cualquier experiencia que surgiera en ese momento dado (Mace, 2008): la instrucción era enfocar la atención en lo que se presentaba a la conciencia ( emoción, sensación, idea) y observarla sin juzgar.

Anuncio Cuando el participante se dio cuenta de que la atención se había desplazado de la respiración al nuevo evento mental, debería haber reconocido brevemente su contenido y luego devolver su atención a la respiración. La tarea consistía en reconocer sin reconocerse a uno mismo en los eventos mentales. A continuación, se pidió a los participantes que dedicaran al menos 45 minutos al día, en los 6 días restantes, a las técnicas aprendidas, también mediante el uso de soportes de audio proporcionados por el instructor.

Gracias a la práctica repetida de los ejercicios de Meditación de atención plena , el practicante podría haber aprendido la habilidad de dar un paso atrás de sus propias ideas en situaciones estresantes, en lugar de involucrarse en actitudes preocupadas y patrones de pensamiento negativos que podrían haber resultado en un ciclo de reactividad disfuncional, con la consecuencia de empeorar el estrés emocional (Bishop, 2002).

Varias revisiones y metanálisis han demostrado la efectividad de las intervenciones basadas en Atención plena (o Atención plena Intervenciones basadas , MBI en el texto) en una amplia gama de problemas psiquiátricos y relacionados con el estrés y, aún más importante desde el punto de vista del papel educativo antes mencionado de Atención plena , hay un indicio en la literatura del potencial preventivo y promotor del bienestar de las MBI en poblaciones no clínicas, especialmente con respecto a la reducción del estrés, el aumento del bienestar percibido, el aumento de la capacidad de atención y la prolongación de la mantenimiento de la atención (Shapiro et al., 2007; Jha et al., 2007; Sauer et al., 2012).

Mindfulness en la edad del desarrollo

Partiendo del supuesto de eficacia de las MBI en adultos, parece interesante desarrollar intervenciones atención plena en la edad del desarrollo : a la fecha, aunque la investigación en esta área aún se encuentra en pañales, la evidencia encontrada en la literatura parece atestiguar la adaptabilidad de este tipo de intervenciones y su efectividad en muestras clínicas y no clínicas de niños y adolescentes (Black et al. , 2009).

El contexto escolar, por sus características estructurales, parece ser el más adecuado para la implementación de intervenciones basadas en Mindfulness en la edad del desarrollo , que pasan la mayor parte de su tiempo en la escuela. Además, lo que es aún más importante, es en este contexto donde la intención preventiva y educativa del Mindfulness en la edad del desarrollo : si, por un lado, las intervenciones de MB pueden ayudar a los niños con dificultades, por otro, pueden ser una herramienta indispensable para el aprendizaje de habilidades prosociales, para la tolerancia a la frustración y para la promoción de habilidades cognitivas útiles y utilizables por todos los jóvenes. de la sociedad. Las características mencionadas anteriormente de una mente consciente (conciencia y atención, así como aceptación y compasión), participando en el bienestar de las personas en edad de desarrollo, también permitirían:

Enfrentando los desafíos futuros de un mundo en rápida evolución, formando personas inteligentes y solidarias y ciudadanos participantes y comprometidos

lanzar cualquier cosa oren klaff

(Shapiro et al., 2008).

Al mismo tiempo, la literatura actual reporta un aumento de problemas de interés clínico en la edad del desarrollo, relacionados con el estrés y la presión social: el estrés escolar tendría un efecto sobre las estructuras cerebrales involucradas en las tareas cognitivas y la salud mental (Zenner et al. , 2014).

Por lo tanto, el contexto escolar está llamado no solo a proporcionar educación formal y teórica, sino también a mejorar las habilidades sociales y personales de los jóvenes, para prevenir la angustia psicológica y promover su bienestar global. Intervenciones basadas en Mindfulness en la edad del desarrollo podrían responder a estas necesidades, combinando una perspectiva preventiva y formativa.

A la luz de estas observaciones, puede ser apropiado reflexionar sobre cómo rechazar la práctica de Mindfulness en la edad del desarrollo y hacerlo más adecuado para el entorno escolar. Es evidente, en este sentido, que una mera reproducción del protocolo MBSR no sería adecuada, teniendo que lidiar con motivaciones y necesidades diferentes a las de los pacientes adultos.

Si las prácticas de meditación en la edad del desarrollo pueden ser similares a los de los adultos, las modalidades y los tiempos deben ser diferentes. En este sentido, Fabbro propone, con los niños más pequeños, estructurar las sesiones de meditación para que sean muy cortas y que se desarrollen con una rutina sin cambios en el tiempo (Fabbro e Muratori, 2012). Nuevamente, según el autor, los ejercicios deben ser simples y apropiados a las habilidades de los niños; Al final de la meditación es recomendable dedicar un espacio para compartir experiencias, para poder expresar y discutir las propias dificultades. Además, según los distintos grupos de edad (5-8, 9-12, 13-18 años), la literatura ofrece sugerencias sobre técnicas y procedimientos específicos de meditación (Hooker, 2008).

Muy importante, a través de las diferentes técnicas y ejercicios propuestos, es ayudar a los niños a tomar conciencia de sus emociones (Fabbro e Muratori, 2012).

En la literatura más reciente (Meiklejohn et al., 2012; Zenner et al., 2014), algunas revisiones atestiguan la existencia de un número cada vez mayor de estudios sobre intervenciones de MB en las escuelas, aunque la diversidad de programas analizados y los La calidad de los estudios piloto de muchos trabajos aún no permite hablar de una efectividad real. Específicamente, podría ser útil comprender si existen dominios específicos en los que las intervenciones basadas en Atención plena puede traer un beneficio particular. En este sentido, la revisión metaanalítica de Zenner y colegas (Zenner et al., 2014), tiene como objetivo esbozar el estado del arte en relación con Intervenciones de atención plena en las escuelas, con el fin de proporcionar un ancla útil para futuras líneas de investigación, tratando también de comprender cómo integrar la práctica de Mindfulness en la edad del desarrollo y en la rutina escolar.

Los resultados reportados dan testimonio de buenos efectos en el dominio cognitivo, pero también en las variables más específicamente psicológicas de estrés, estrategias de afrontamiento y resiliencia. La aceptación, citada varias veces, también parece ser una variable influenciada positivamente por Práctica de la atención plena . Junto a estos resultados, que confirman lo propuesto por la literatura teórica sobre el tema, Zenner y colaboradores también destacan algunas limitaciones de este campo de investigación, destacando en particular la heterogeneidad de las intervenciones y la ausencia de grupos de control en las muestras analizadas.

Además, parece posible que varias variables, poco controlables, puedan influir en los efectos positivos encontrados en los MBI en las escuelas: el trasfondo sociocultural en el que se inserta el contexto escolar, la posibilidad de que los estudiantes dediquen tiempo y espacio a Ejercicios de atención plena fuera de la escuela, la presencia de profesores debidamente capacitados en lugar de la inclusión de expertos externos en el personal docente. Finalmente, una limitación adicional está constituida por la variabilidad de las herramientas de medición y la inestabilidad de las medidas de resultado, que cambian rápidamente en la infancia.

Cabe mencionar también la dimensión de la motivación que, tan importante en la Práctica de la atención plena , es claramente identificable en pacientes adultos que se acercan al Atención plena , pero menos claro cuando se trata de sujetos en edad de desarrollo. En resumen, dada la calidad de los estudios piloto con un número reducido de participantes, todavía no parece posible identificar, en el contexto escolar, cuáles son los elementos de Mindfulness que juegan un papel en la modificación de las variables de resultado, dejando en cambio un efecto de factores inespecíficos, como el apoyo percibido por el grupo, la novedad de la práctica o una relajación general.

Donde, por tanto, todavía no parece posible hablar de homogeneidad de intervenciones en el ámbito escolar, todavía parece posible determinar los efectos que la práctica Mindfulness en la edad del desarrollo tiene sobre las funciones atencionales y sobre los componentes emocionales. Flook y col. (2010) dan testimonio de la eficacia de la intervención de Inner Kids en las funciones ejecutivas.

El programa, concebido por Susan Kaiser Greenland (Groenlandia, 2010), tiene como objetivo incrementar los aspectos de Atención, Conciencia y Compasión a través de actividades de juego y movimiento diseñadas específicamente para niños en edad de desarrollo y para el contexto escolar, adaptándolos del programa MBSR. por John Kabat-Zinn. Los autores evaluaron (a través de un cuestionario administrado a padres y maestros, el Behavior Rating Inventory of Executive Function o BRIEF di Gioia et al., 2000) las dimensiones de Metacognition and Behavior Regulation en una muestra de niños - entre 7 y 9 años - antes y después de la participación en la formación de Mindfulness en la edad del desarrollo, destacando una mejora en ambas escalas, especialmente para aquellos que mostraron valores más bajos en la línea de base. Por tanto, los resultados parecen subrayar un efecto positivo de la práctica de la presencia consciente en los niños que muestran dificultades en las funciones ejecutivas.

En cuanto a los aspectos emocionales, Saltzman y Goldin (Saltzman y Goldin, 2008) siguieron el programaMBSR para niñoscon 30 niños, obteniendo resultados alentadores en cuanto a la efectividad de Mindfulness en la edad del desarrollo sobre problemas emocionales: de hecho, encontraron una menor reactividad emocional, una menor tendencia a la autocrítica y también una mayor compasión hacia ellos mismos y hacia los demás después de un entrenamiento de Mindfulness de ocho semanas.

Este breve examen de los estudios nos permite comprender cómo la Mindfulness en la edad del desarrollo puede representar una herramienta muy útil para abordar los problemas encontrados, tanto de carácter cognitivo como emocional (también a la luz de la coexistencia de los dos aspectos, que muchas veces se asocian a las más variadas formas de malestar).

De particular interés, para los propósitos de este trabajo, son los estudios realizados en muestras de adolescentes con TDAH (Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad) y sus padres, quienes destacaron la posibilidad de realizar este tipo de intervenciones en el contexto escolar.

Mindfulness en edad de desarrollo y habilidades de atención: una aplicación con niños con TDAH

los TDAH (acrónimo de Trastorno por déficit de atención e hiperactividad), también conocido como Trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), es un trastorno neurobiológico del desarrollo neuropsíquico del niño o adolescente. Se caracteriza por graves dificultades de atención, concentración, impulsividad e hiperactividad, inadecuadas para la edad.

A nivel mundial, se estima que alrededor del 5% de la población de entre 4 y 17 años se ve afectada, con una prevalencia significativamente mayor de hombres que de mujeres (Polanczyk et al., 2007).

Los aspectos críticos señalados anteriormente, debido a la incapacidad del niño para regular su comportamiento, se encuentran principalmente en la falta de atención al detalle, en la falta de atención y en la incapacidad para completar las tareas / juegos emprendidos o los objetivos a alcanzar. También son evidentes las dificultades organizativas y de autocontrol, incapacidad para postergar en el tiempo la respuesta a un estímulo interno oa las exigencias del entorno, pérdida de objetos cotidianos, inquietud e incapacidad para sentarse, dificultad para esperar su turno (Barkley , 1998). Estos síntomas suelen ir acompañados de sensaciones internas y subjetivas de tensión, presión e inestabilidad, que deben ser descargadas.

Es necesario precisar que esta procesión sintomática no es provocada por un déficit cognitivo, ni siquiera es una fase normal de crecimiento del niño, ni el resultado de una incorrecta disciplina educativa, sino que se debe a dificultades objetivas de autocontrol y planificación, presentes en todas las situaciones de la vida del niño, que también provocan un evidente deterioro de las actividades diarias.

Estas incapacidades son a menudo la causa del fracaso escolar o de un rendimiento escolar más bajo y de un menor uso de las capacidades cognitivas y tienen graves consecuencias a corto y largo plazo para el niño. L ' TDAH , a pesar de tener un carácter orgánico, no puede tratarse con una única intervención farmacológica: por tanto, para niños con TDAH , es habitual indicar un tratamiento multimodal que combina diversas intervenciones dirigidas a las diferentes áreas comprometidas. Hasta la fecha, existen dos tratamientos basados ​​en evidencia para niños con TDAH : el farmacológico (principalmente estimulante) y el conductual (Van der Oord et al., 2008).

La terapia con medicamentos actúa solo sobre los síntomas primarios del trastorno (impulsividad, falta de atención e hiperactividad) y generalmente es ineficaz para mejorar la autoestima y las habilidades sociales y relacionales; además, el medicamento funciona solo a corto plazo y los niños a menudo muestran efectos secundarios ( Schachter et al., 2001).
En cambio, los tratamientos cognitivo-conductuales se centran en el entrenamiento conductual de los padres y en la enseñanza de habilidades para lidiar y manejar síntomas del TDAH y sus problemas asociados. Sin embargo, estas intervenciones también tienen efectos limitados a largo plazo y apenas se pueden generalizar a otras tareas (Chambles y Ollendick, 2001; Pelham y Fabiano, 2008).

Otra crítica, a menudo formulada por los padres, es que estas estrategias les exigen imponer un control sobre el niño, que es directivo y, a menudo, no es comprendido por el niño mismo. La consecuencia directa de esta metodología es que no se aprenden de primera mano sujeto con TDAH estrategias de autocontrol y que no se cree una interacción positiva entre el niño y el padre (Nirbhai, 2009).

En cuanto a los miembros de la familia, también es necesario señalar que el TDAH es altamente heredable, y un Diagnóstico de TDAH en los padres es un predictor de fracaso en este tipo de educación parental (Sonuga-Barke et al., 2002; Van den Hoofdakker et al., 2010).

Por lo tanto, fue necesario identificar e implementar una intervención que actúe de manera más efectiva, duradera y generalizable sobre los problemas de atención antes mencionados, por lo que las investigaciones recientes en el escenario internacional se han movido para investigar los efectos de la práctica Mindfulness en la edad del desarrollo en TDAH .

La atención juega un papel central en Meditación de atención plena , como la autorregulación de la atención en la experiencia inmediata y una actitud de aceptación de los hechos.

Bishop y colaboradores (2004) propusieron una conceptualización, dividida en cuatro módulos, en la que la regulación atencional estaría involucrada en la Práctica de la atención plena : regulación de la atención sostenida, para mantener la conciencia de la experiencia en el momento presente; cambio de atención, para permitir que la atención vuelva al momento presente después de una distracción; inhibición del proceso de elaboración, para evitar cavilar o cavilar sobre pensamientos o sentimientos que están fuera del momento presente; atención no dirigida, para mejorar la conciencia de la experiencia presente, no influenciada por hipótesis o expectativas.

Por tanto, se ha planteado la hipótesis de que esta técnica puede producir beneficios en el tratamiento de La sintomatología del TDAH con mejoras funcionales y estructurales en el sistema atencional, en particular con respecto a los mecanismos de autorregulación e inhibición de la respuesta automática.

La investigación realizada por Van der Oord, Bögels y Peijnenburg, en 2012, avanzó precisamente en esta dirección. En el estudio participaron 22 niños con TDAH (diagnóstico realizado según los criterios del DSM-IV) de entre 8 y 12 años que, junto con sus padres, realizaron un curso Mindfulness en la edad del desarrollo 8 semanas. En particular, la formación propuesta consistió en 8 sesiones semanales, de 90 minutos cada una, realizadas en un grupo reducido, formado por 4-6 niños y padres. También se proporcionaron tareas para que la práctica se pudiera consolidar a través del ejercicio constante. Durante el tratamiento de Mindful Child Training (MC) para niños, sus padres recibieron una formación paralela de Mindful Parenting (MP).

Ambos ciclos de formación se basan en Atención plena -Terapia cognitiva basada en (MBCT, Segal et al., 2002) e sul Atención plena -Entrenamiento basado en la reducción del estrés (MBSR, Kabat-Zinn, 1990), adaptado para su uso con niños y padres.

Durante las sesiones altamente estructuradas de Mindful Child Training (MC) (Van der Oord et al., 2009), gracias a los ejercicios de conciencia corporal, sensibilización sensorial, respiración, yoga y meditación, el comportamiento TDAH se redujo: los niños aprendieron a concentrarse para mejorar su atención, conciencia, autocontrol y la inhibición de las respuestas automáticas. Además, también han aprendido a aplicar la conciencia en situaciones difíciles, como distraerse en la escuela.

Para Mindful Parenting (MP), se utilizó el manual de Bögels et al. (2008) y Bögels et al. (2010), ligeramente modificado para satisfacer las necesidades de los padres de niños con TDAH . Gracias a esta formación, los padres han aprendido a estar completamente presentes, sin juzgar, en el aquí y ahora con su hijo; dar la bienvenida y responder, en lugar de reaccionar negativamente a su comportamiento inapropiado; aceptar sus problemas; y finalmente para cuidar de sí mismos. Ser capaz de afrontar y superar el estrés, para los padres, es un objetivo importante porque, en casa, es su trabajo animar a sus hijos a meditar, tanto individualmente como juntos.

Para evaluar la efectividad efectiva de la capacitación, se pidió a las familias que completaran las siguientes herramientas de prueba en las fases de pretratamiento, postratamiento y seguimiento después de 8 semanas: Escala de calificación de trastornos de conducta disruptiva (DBDRS) para Síntomas del trastorno de conducta disruptiva, Escala de calificación del TDAH (ARS) para los síntomas del TDAH, Escala de crianza (PS) para el estilo de crianza, Índice de estrés parental (PSI) para la calificación del estrés parental, Atención y conciencia plena Escalas (MAAS) para el nivel de atención consciente de los padres.

Los resultados de este estudio demostraron que los síntomas de 'TDAH en los niños se redujeron significativamente después del entrenamiento Mindfulness en la edad del desarrollo . Los padres en particular notaron una mayor regulación de la atención y los procesos cognitivos involucrados, ya que los momentos de inatención se redujeron significativamente y los momentos de hiperactividad e impulsividad se redujeron moderadamente.

Es interesante notar que los padres también destacaron una reducción en su nivel de estrés y desatención, a favor de una mayor autorregulación y conciencia de las experiencias propias y de sus hijos. Los resultados descritos anteriormente, tanto para los niños como para los padres, también se mantuvieron en el seguimiento de 8 semanas.

Dados los resultados más que satisfactorios, muchas familias han solicitado otro Entrenamiento de mindfulness después de la reunión de seguimiento. De hecho, el apoyo a las familias de niños con TDAH , para seguir profundizando Atención plena A lo largo de los años, parece ser una buena práctica clínica, particularmente durante el período de desarrollo de los niños, cuando cambian rápidamente y se enfrentan a nuevos y diferentes desafíos, para los cuales la práctica de Mindfulness puede ser útil. (Van der Oord et al., 2008).

Entrenamiento de mindfulness para padres de niños con TDAH

Hasta ahora hemos afirmado que el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad es un trastorno neurobiológico caracterizado por inatención, hiperactividad e impulsividad que interfieren con el desarrollo social y personal del niño, características que muchas veces se ven reforzadas por el entorno y contexto psicosocial en en la que se inserta el niño (Pezzica y Bigozzi, 2015). Por esta razón, la construcción de contextos de apoyo y contención es de primordial importancia, y no un componente secundario, cuando en presencia de niños con TDAH (Pennington, 2006).

Se comparte, por tanto, la hipótesis de que los padres y cuidadores tienen la tarea de ayudar y apoyar a sus hijos, especialmente apoyándolos en el camino terapéutico que han emprendido, jugando un papel crucial en el mantenimiento de los resultados obtenidos. No es una tarea fácil si crees que yo niños con TDAH a menudo son desobedientes, impulsivos y no escuchan las normas de los padres, mostrando, en ocasiones, un comportamiento de oposición y agresividad hacia sus padres (Johnson y Jassy, ​​2007). Por el contrario, los padres desarrollan una actitudexceso de reactividad, caracterizado por menos paciencia, mayor atención a los comportamientos disfuncionales y una tendencia a actuar impulsivamente (Miller-Lewis et al., 2006)

Con base en lo anterior, varios estudios se han centrado en la importancia de mejorar y hacer más efectivas las interacciones entre padres e hijos en el desarrollo de Niño con TDAH , utilizando diferentes métodos para hacer frente y reducir el comportamiento problemático y disfuncional de ambos y creando un estilo de crianza positivo.

En particular, en los últimos años ha existido un amplio espacio para el tratamiento conductual, definido Parent Training (PT), que se refiere a la modificación de los comportamientos y actitudes de los padres hacia los propios hijos a través de sugerencias educativas conductuales. Pero la literatura subraya cómo TDAH ambos altamente heredables (Dumas, 2005; Thapar et al., 2007) y, por lo tanto, los padres de niños con TDAH también pueden mostrar los mismos síntomas de TDAH haciendo de este componente un predictor de la falta de respuesta a este entrenamiento conductual (Sonuga-Barke et al., 2002; Van den Hoofdakker et al., 2010). Además, los padres a menudo informan que estas estrategias de manejo requieren imponer un control externo sobre los niños, lo que les impide aprender estrategias de autocontrol y afecta negativamente la relación entre padres e hijos.

Dado el éxito limitado de la capacitación tradicional para padres, ha habido un cambio cada vez mayor hacia un tratamiento que no solo es conductual sino también cognitivo. El entrenamiento cognitivo conductual para padres (PTCC) se centra en los aspectos cognitivos y emocionales de los padres de niños con TDAH , trabajando en las representaciones mentales de los padres; el primer protocolo italiano es de Vio y colaboradores (Vio et al., 1999; Vio et al., 2013). En las sesiones de PTCC, se proporciona información sobre el trastorno, reordenando las representaciones mentales del niño con TDAH y desarrollar estrategias y habilidades de manejo de problemas.

En esta perspectiva, se han encontrado varios resultados positivos, en particular en la modificación de la percepción de los padres sobre síntomas del TDAH y en mejorar el sentido de satisfacción y la percepción positiva del yo paterno. Las limitaciones de este tratamiento se relacionan con la falta de efectos a largo plazo y la dificultad para generalizar las habilidades aprendidas fuera del ámbito terapéutico, resultado que se evidencia sobre todo en los seguimientos realizados con varios meses de diferencia (Pelham y Fabiano, 2008). ; Pezzica y Bigozzi, 2015).

Una intervención que, aunque partiendo de la misma base teórica del PTCC, introduce contenidos orientados a potenciar la sintonía emocional y las habilidades de mentalización de los padres es el Entrenamiento de Padres Cognitivo-Conductual-Mentalizante (PTCC-M).

En esta perspectiva, una clave fundamental para la obtención de efectos está representada por la inducción en el padre de mentalizaciones metacognitivas relativas a sí mismo y a los demás (el otro padre y el hijo). Se guía al padre no solo a considerar los comportamientos, sino también los pensamientos y sentimientos que los acompañan. A partir de los datos recopilados, el PTCC-M parece tener un efecto específico en la mejora del sentido de competencia parental, el apoyo de la pareja y la sintonía con el niño en la relación con los padres (Pezzica y Bigozzi, 2015). La intervención presenta las mismas dificultades que el PTCC en mantener efectos a largo plazo en la conducta y actitudes de los padres y, al no ser una intervención operada directamente sobre el niño, existe un largo tiempo en los efectos que se producen sobre sus conductas disfuncionales (Pezzica y Bigozzi, 2015 ).

Aunque no hemos llegado a definir una Formación de Padres óptima, es importante señalar cómo estamos ante un tratamiento cada vez más eficaz, mejorando el punto de vista de los padres y sus habilidades, influyendo así en el comportamiento del niño con TDAH. Por esta razón, a menudo se ha considerado necesario estudiar los efectos de otros tratamientos, junto con los tradicionales, con especial atención a los problemas subyacentes del TDAH.

En este sentido, los estudios sobre el uso de Atención plena como formación para padres de niños TDAH , o Mindful Parenting (MP), que demuestra cómo esta técnica puede mejorar las interacciones positivas entre padres e hijos y puede aumentar el nivel de satisfacción con la crianza de los hijos, así como la mejora del clima en el entorno familiar y, más en general, del contexto psicosocial. de niño.

Hemos definido el Atención plena como una intervención basada en técnicas de meditación orientales, que ayuda a aumentar la conciencia del momento presente, mejora la observación sin prejuicios y reduce las respuestas automáticas (Kabat-Zinn, 2003), y es en esta definición que la justificación de su uso en familias de niños con TDAH.

A través de Atención plena se aprende a ser padres conscientes, una forma de formación de conciencia que se define de la siguiente manera:

la capacidad de prestar atención a su hijo y a la competencia de sus padres de una manera particular: intencionalmente, aquí y ahora, y no en forma de juicio

(Kabat-Zinn, 2003)

En Entrenamiento de Mindfulness para los padres, aprenden a poner su atención en sus hijos sin juzgarlos, buscando aumentar la conciencia del momento presente con su hijo y reducir las reacciones automáticas (negativas) hacia el niño (Bögels et al., 2008 ; Bögels et al., 2010). Además, al practicar la meditación diaria, los padres aprenden a cuidarse y devolver la calma a su familia, disminuyendo los niveles de estrés a los que se sienten sometidos constantemente. Singh y colaboradores (2010) también estudiaron los efectos de Mindful Parenting, encontrando resultados que demuestran la efectividad de Mindfulness en la edad del desarrollo para niños con TDAH y sus padres.

Van der Oord y sus colegas (2012) realizaron un estudio piloto que investiga la efectividad de un curso de capacitación sobre Atención plena para niños con TDAH y sus padres, lo que confirma la eficacia de Mindfulness en la edad del desarrollo y, sobre todo, la importancia de una intervención conjunta que concierna tanto a los niños como a los padres porque, como señalan Singh y colaboradores (2010), es fundamental que los niños estén adecuadamente preparados pero que también cuenten con el apoyo de entorno en el que crecen y figuras parentales.

Cabe destacar que esta intervención tiene un efecto positivo sobre otros dos factores de los que hemos hablado: la familiaridad del TDAH y el estrés que se crea en los propios padres.

Como se vio en el párrafo anterior, la aplicación del Mindfulness en la edad del desarrollo sobre temas con TDAH ha logrado resultados positivos en la mejora de las habilidades de atención y la limitación de la impulsividad del comportamiento; teniendo un componente hereditario, incluso los padres de niños con TDAH los niños pueden tener algunos síntomas. Esto nos lleva a la conclusión de que Mindfulness también facilita el manejo de estos rasgos disfuncionales en los propios padres (Singh et al., 2010; Dumas, 2005).

Último componente importante sobre el que Mindfulness en la edad del desarrollo se trata de estrés. Como sabemos, yo niños con TDAH exhiben un comportamiento impulsivo, desatento e hiperactivo, características que los padres enfrentan todos los días. Debido a las dificultades para relacionarse con estos factores, los padres a menudo se sienten menos pacientes y más irritables, con la consecuencia de socavar sus ideas y su propia imagen como padres competentes; la combinación de estos factores conduce a un mayor estrés, cada vez más rechazo, las respuestas negativas a los niños empeoran. Para no encontrarse en un círculo sin salida, es importante que los padres aprendan a reducir los niveles de estrés que han creado, mediante el uso de Atención plena : los padres aprenden a prestar la debida atención al niño sin juzgar, a vivir el aquí y ahora de la situación y a evitar la implementación de respuestas automáticas (negativas), con la consecuente mejora en la gestión de la relación padre-hijo, una mejor visión del yo de los padres y una reducción del estrés (Bögels et al., 2010; Singh et al., 2010).

En conclusión, se puede ver cómo en los distintos estudios, los objetivos que se han promovido a favor de los padres se pueden resumir en cinco puntos principales:

  • Ayudar a los padres a aprender a estar presentes en el aquí y ahora, sin juzgar y plenamente conscientes de su hijo;
  • Cuidarnos a nosotros mismos;
  • Brindar información sobre el trastorno;
  • Acepte las dificultades de su hijo y reorganice su representación mental;
  • Responder conscientemente a las conductas disfuncionales del niño y no de forma impulsiva (lo que hemos definido como sobre-reactividad).

Estudios sobre TDAH junto con estudios sobre trastornos psicopatológicos de la edad del desarrollo (trastornos de ansiedad, trastornos de conducta, trastornos del estado de ánimo, trastornos de la alimentación) informan atención plena en la edad del desarrollo como práctica terapéutica prometedora (Fabbro e Muratori, 2012). En futuras investigaciones será deseable fijar como objetivo principal la descripción de la utilidad y efectividad de Mindfulness en los diferentes trastornos neuropsiquiátricos del desarrollo.