La música se ha convertido en una parte tan importante de nuestra vida diaria que ahora se da por sentada su presencia. Enmarca los eventos más importantes, así como los gestos más simples de la vida cotidiana. Pero, ¿qué nos impulsa a elegir esa canción en concreto, en ese preciso momento?



Francesca Bianco y Alba Miragliuolo - ESCUELA ABIERTA Cognitive Studies Modena





El dolor no es un error de la evolución humana. En la vida, todo lo que importa se conquista superando la experiencia negativa relacionada con ella. Cualquier intento de evitarlo, asfixiarlo o silenciarlo resulta contraproducente.
(de la serie de televisión Perception)

Música en la vida cotidiana

Anuncio La musica se ha convertido en una parte tan importante de nuestra vida diaria que ahora se da por sentada su presencia. Enmarca los eventos más importantes, así como los gestos más simples de la vida cotidiana. Basta pensar en la marcha nupcial de una boda, la canción de feliz cumpleaños, la misa del domingo por la mañana, la canción de cuna. Y nuevamente, lo escuchas en la radio mientras vas a trabajar, con audífonos mientras sales a correr o al gimnasio, mientras esperas hablar con un telefonista, en la peluquería. Si luego vinculamos algunas canciones a momentos en la vida de cada uno de nosotros, los ejemplos serían infinitos.

¿Quién no ha llorado alguna vez con la melodía de 'No lamenta' de 883 después de una relación rota? ¿Quién nunca le ha dedicado una canción romántica a su pareja? ¿Cuántos recuerdan las vacaciones de verano pensando en los éxitos más calientes de ese año? ¿Quién nunca ha bailado la YMCA o la macarena junto al mar?

Sería natural pensar que en los momentos tristes, cuando te sientes desanimado, lo más fácil sería aparecer musica a todo volumen, quizás con canciones alegres y desenfadadas. Sin embargo, este no es siempre el caso. Cuando vivimos un mal momento, muchas veces tenemos el instinto de encerrarnos en la habitación y disfrutar de nuestro dolor, escuchando esa canción que tanto nos recuerda a esa persona que nos lastimó, o por quien sufrimos. Pero, ¿qué nos impulsa a elegir esa canción en concreto, en ese preciso momento, en lugar de otra? ¿Elegimos una canción para la letra o para la melodía? ¿Qué esperamos de escuchar música cuando estamos tristes?

El propósito de este artículo es entender por qué preferimos escuchar cierto tipo de música cuando vivimos situaciones adversas, centrando la atención en las diferentes funciones y efectos que produce escuchar música triste. El análisis de estos factores puede ser importante para comprender cómo musicoterapia puede ser de apoyo a la práctica clínica, y de qué manera puede ser una herramienta válida dentro de un enfoque multidisciplinar para mejorar los efectos de la psicoterapia en el tratamiento de diferentes trastornos.

Música y psicoterapia: musicoterapia

La Federación Mundial de Musicoterapia (Federación Mundial de Musicoterapia) dio la siguiente definición en 1996:

La musicoterapia es el uso de música y / o elementos musicales (sonido, ritmo, melodía y armonía) por un musicoterapeuta calificado, con un usuario o un grupo, en un proceso orientado a facilitar y promover la comunicación, la relación, aprendizaje, motricidad, expresión, organización y otros objetivos terapéuticos relevantes para satisfacer necesidades físicas, emocionales, mentales, sociales y cognitivas. Allí musicoterapia tiene como objetivo desarrollar las funciones potenciales y / o residuales del individuo para que pueda lograr mejor la integración intra e interpersonal y, en consecuencia, pueda mejorar la calidad de vida gracias a un proceso preventivo, rehabilitador o terapéutico.

y poco menos de tres

A pesar de la musicoterapia Sólo en el último siglo se ha abierto camino en el panorama clínico-psicológico, los orígenes de la música son mucho más lejanos. Ya en la antigua Grecia la música tuvo un papel preponderante, tanto que llamó la atención de estudiosos como Platón y Pitágoras. Desde entonces se han realizado cada vez más estudios sobre la naturaleza del lenguaje musical. Para Wackenroder, la música expresa el mundo de emociones (Wackenroder, 1814) para Meyer la música suscitaría expectativas a ser cumplidas (Meyer, 1956), mientras que según Fonagy el lenguaje verbal y musical tienen el mismo origen (Fonagy, 1983).

los orígenes de la musicoterapia se remonta a la década de 1950, cuando médicos y psiquiatras de diversas partes del mundo (incluidos Benenzon en Argentina, Wigram en Gran Bretaña y Lecourt en Francia) comenzaron a interesarse por la posible participación del papel clínico de música en el proceso terapéutico (Scarso et al., 1998). Por tanto, empezó a surgir la idea de que la música podía encajar en una pluralidad de intervenciones multidisciplinares (Parenti, 1983), con el fin de lograr diversos objetivos, entre ellos:

  • adquirir habilidades psicomotoras (o intelectuales);
  • facilitar las relaciones interpersonales fomentando el uso de lenguaje no verbal;
  • mejorar las habilidades de comprensión;
  • contener sus experiencias emocionales;
  • mejorar la expresividad del yo corporal.

Este último punto se refiere en particular a la asociación de música y danza, que favorecería la comunicación no verbal, modulando la distancia interpersonal (Scarso et al., 1998).

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Estrategias de escucha y música

Escuchando el musica puede realizar múltiples funciones, entre las que la contención adquiere una importancia especial. Como era de esperar, a menudo sucede escuchar canciones ya conocidas, probablemente para buscar experiencias ya probadas. En otras ocasiones, escuchar ciertas canciones nos permite 'recordar' momentos nostálgicos, en otras ocasiones la musica representa una especie de “escape”, y permite un desapego de la realidad, aunque sea momentáneo.

Y aquí, entonces, se pueden establecer múltiples relaciones hacia el musica, como el de la dependencia, la compensación, la defensa, comunicación o colaboración. Un ejemplo de esto es el advenimiento de musica rock , que permitió a los jóvenes identificarse en una cultura diferente a la de los adultos, reconociéndose como grupo.

Por estas razones el escuchando música , unido a la elección de las canciones a escuchar, ha despertado el interés de los estudiosos, que en los últimos años se han ocupado de los efectos que provoca la elección de canciones concretas, y el motivo por el que se eligen unas canciones en lugar de otras. De hecho, las personas utilizan diferentes estrategias para la elección musical y esta elección dependería principalmente de los objetivos que tenga cada individuo para afrontar una situación concreta (Chen et al., 2007, DeNora, 1999; Lonsdale & North, 2011; Saarikallio & Erkkilä , 2007; Thoma, Ryf, Mohiyeddini, Ehlert y Nater, 2012).

Música triste cuando estamos tristes

Según Miranda y Claes (2009):

Escuchar a la musica se puede usar intencionalmente para hacer frente al estrés diario.

Del mismo modo, cada vez más investigaciones han demostrado que después de experiencias negativas, las personas se sienten motivadas a escuchar musica triste, para distraer la atención del evento o canalizar las emociones.

Muchos estudiosos han destacado las siguientes estrategias de selección de música cuando experimentan estados de ánimo negativos:

  • Conexión: seleccione una pieza musical específica porque el musica retrata una emoción o tiene un texto con el que el oyente se identifica en ese momento;
  • Disparador de memoria: selección de musica porque tiene asociaciones con eventos pasados ​​o personas;
  • Alto valor estético: selección del musica porque se considera 'hermosa';
  • Mensaje musical: el musica que expresa un mensaje, en el que el oyente se identifica.

Música y autorregulación de las emociones

Una gran cantidad de estudios recientes enfatizan cómo escuchar musica actuar como un autorregulador de las propias emociones. En este sentido, la escuchando música podría usarse para cambiar, mantener o reforzar emociones y estados de ánimo, o para relajarse.

De lo que surge de un estudio reciente realizado en 65 adultos, escuchar canciones tristes tendría una función de autorregulación (Van den Tol & Edwards, 2011), que consiste en: volver a proponer la experiencia emocional, mantenerse en contacto e intensificar los propios estados emocionales; recordar recuerdos pasados, a menudo asociados con la canción elegida; buscar la simbólica 'proximidad de un amigo'; distraerse, para concentrarse en otro estado mental que el actual (Van den Tol & Edwards, 2015). Además, elegir una canción triste en momentos tristes podría ser una estrategia válida para afrontar un evento desagradable o estresante.

Escuchar una canción triste puede facilitar la aceptación, puede significar recibir apoyo o tener una función de empatía, especialmente para los adolescentes, que suelen utilizar musica como refugio del propio estado de ánimo (Saarikallio, 2008).

Musica y tristeza

Anuncio Varias investigaciones han destacado una correlación positiva entre escuchar musica triste y un aumento de humor.

Muchos estudios han indicado que las estrategias de selección de música más comúnmente utilizadas para elevar el estado de ánimo son la reevaluación cognitiva o una desviación del comportamiento, como la distracción (Haye et al., 2010; Kross, Ayduk y Mischel, 2005; Totterdell & Parkinson, 1999).

discutiendo frente a los niños

Además, en diversas investigaciones sobre la escucha musica Lamentablemente, se ha encontrado que muchas personas tienden a recordar recuerdos de amores perdidos o perdidos (Van den Tol & Edwards, 2011) y que parecen recordar algunos elementos de nostalgia, descritos por Wildschut, Sedikides, Arndt y Routledge (2006). como una 'emoción agridulce', que es la felicidad ligada a la experiencia pero que también contiene elementos emocionales negativos. Curiosamente, los autores han demostrado que las personas a menudo se vuelven nostálgicas para mejorar su estado de ánimo (Wildschut et al., 2006). Además de estos hallazgos, Barrett et al. (2010) han destacado cómo el estado de ánimo triste puede motivar a las personas a escuchar música, lo que a su vez se convierte en una herramienta para recuperar recuerdos nostálgicos y aumentar el estado de ánimo positivo.

Un estudio de 220 participantes (Van de Tol et al., 2015) mostró que las personas tienden a seleccionar uno musica con alto valor estético como forma de distracción y reevaluación cognitiva para mejorar el estado de ánimo. Más específicamente, estos resultados llevarían a la hipótesis de que las personas, luego de experimentar un evento negativo, seleccionan conscientemente música con alto valor estético con el objetivo de mejorar su estado emocional (Van den Tol & Edwards, 2015).

Estos resultados proporcionan información adicional a la literatura existente. Por ejemplo, Chen et al. (2007) encontraron que la preferencia por escuchar musica triste ocurre durante la experiencia de un estado de ánimo negativo, mientras que la elección de escuchar uno musica Más feliz se manifiesta poco después de haber vivido una experiencia adversa, con el fin de mejorar el estado de ánimo. Estos resultados explicarían por qué la gente escucha a uno musica triste cuando están tristes, precisamente para 'resolver' su estado emocional y, como evidencia más a favor de esta teoría, las personas refieren sentirse mejor después de escuchar.

Curiosamente, aunque escuche uno musica triste como una estrategia de distracción se correlaciona con un aumento del estado de ánimo, la escucha continua de este tipo de musica para desviar la atención de las experiencias negativas puede representar una estrategia de afrontamiento (Miranda & Claes, 2009; Garrido & Schubert, 2011) o una estrategia psicológica disfuncional (Hutchinson, Baldwin & Oh, 2006).

Música y musicoterapia: perspectivas

De los resultados que surgen de las últimas investigaciones sobre la escucha de música triste en situaciones adversas, se desprende que escuchar musica Triste intensifica los sentimientos de tristeza para la mayoría de las personas, sino también cómo las personas mismas buscan este tipo de sensación, para sentirse en contacto con sus propias emociones . La musica en este caso cumpliría una función 'catártica', como si las personas quisieran experimentar su tristeza aún más profundamente, para luego sentirse aliviados y poder 'resurgir' de su estado mental negativo.

Sería interesante considerar, en investigaciones futuras, cuáles y cómo las características individuales (por ejemplo, rasgos de personalidad frente a aspectos culturales) pueden llevar a las personas a preferir escuchar cierto tipo de musica. Por ejemplo, como demuestran Garrido et al. 2013), algunas personas sienten emociones positivas cuando escuchan canciones tristes en comparación con otras personas, y esto podría enfatizar la variabilidad individual que se expresa al sentir diferentes emociones frente a un mismo estímulo.

Por lo tanto, a partir de los resultados reportados, uno podría pensar que el musicoterapia podría ser una herramienta válida de apoyo y apoyo para quienes viven experiencias emocionalmente negativas, aunque transitorias.

Uno se pregunta si estos resultados se pueden extender a personas que tienen síntomas más graves: musica, ya sea triste o feliz, ¿puede servir como herramienta para integrarse en el tratamiento psicoterapéutico de varios trastornos más graves?

Algunas investigaciones recientes sobre la combinación de musicoterapia y psicoterapia proporcionan resultados prometedores. Por ejemplo, los resultados de un metanálisis, que incluyó estudios sobre pacientes con depresión , destacó cómo la asociación entre musica y la psicoterapia produjo un aumento del estado de ánimo mayor que el producido por la terapia estándar (Maratos et al., 2009). Un aspecto muy interesante es que el musicoterapia en el tratamiento de los síntomas depresivos ha demostrado ser eficaz no solo en adultos, sino también en lunares niños y en adolescentes (Sam Porter et al., 2016).

Investigaciones posteriores han destacado el papel de musicoterapia dentro de cura paliativo : en un estudio realizado en pacientes terminales (Nakayama H. ​​et al., 2009), hubo una disminución en las puntuaciones de ansiedad y depresión ya después de la primera sesión de musicoterapia, mientras que las puntuaciones de excitación tendieron a aumentar, a favor de una mejora en la calidad de vida de los pacientes.

A pesar del creciente interés por los efectos que musica puede tener en la mejora del estado de salud psicológica, sería conveniente ampliar la literatura científica al respecto, en un intento por comprender si dichos efectos positivos, en particular el aumento del estado de ánimo, también se encuentran a largo plazo. También sería interesante identificar otras áreas de aplicación en las que musicoterapia, en asociación con la psicoterapia, puede mostrar efectos positivos para el tratamiento de otros trastornos, y ser capaz de diferenciar, a su vez, las diferentes formas de musicoterapia a favor de un enfoque personalizado en función de las necesidades del individuo.