El razonamiento juega un papel fundamental en todas las actividades humanas, desde las cognitivas, como el aprendizaje, la formación y el procesamiento del conocimiento, hasta las creativas y sociales.

Caruso Fabiola - ESCUELA ABIERTA Estudios Cognitivos San Benedetto del Tronto



Anuncio Las inferencias son los medios que utilizamos para utilizar la gran cantidad de conocimientos que hemos desarrollado a lo largo de nuestra existencia para aplicarlos a situaciones particulares. Luego, a través de las inferencias, se forman nuevas conclusiones que se originan a partir de la información que tenemos disponible. La relación entre razonamiento y conocimiento es ambivalente dado que, por un lado, cuanto mejor es nuestro conocimiento, más precisas son las inferencias que podemos sacar y por tanto los resultados que podemos obtener. Por otro lado, nuestro conocimiento y creencias tienen el poder de interferir con el razonamiento, dando lugar a errores y malentendidos. La psicología del razonamiento identifica dos tipos básicos de inferencias:

  • Las inferencias deductivas a través de las cuales llegamos a una conclusión latente, implícita, prevista en las premisas. Esta es una información que ya tenemos y que está resaltada, subrayada, aislada del proceso deductivo. En las inferencias deductivas, la verdad de la conclusión se sigue necesariamente de la verdad de las premisas.
  • Las inferencias inductivas, que a diferencia de las primeras, agregan información a las premisas en la conclusión.

La noción de razonamiento inductivo se refiere al proceso de pensamiento que nos permite llegar a una conclusión a partir de una determinada evidencia. La conclusión de una inferencia inductiva, es decir, una generalización, no es necesariamente cierta, pero tiene un cierto grado de probabilidad. Por lo tanto, los procedimientos de razonamiento inductivo nos permiten llegar a resultados aceptables, hasta que las nuevas experiencias demuestren que están equivocados. Solo a través de procesos deductivos podemos lograr certezas y resultados seguros en los que confiar. En la investigación experimental sobre razonamiento, se prefiere utilizar tareas deductivas en lugar de tareas inductivas y probabilísticas, porque tienen la ventaja de ofrecer soluciones estándar y lógicamente verificables.

La lógica formal es un cuerpo de conocimiento ampliamente consolidado, el objeto que es investigado por la lógica se puede identificar con el análisis de las reglas de inferencia que se aplican cuando se concatenan correctamente preposiciones que se consideran solo verdaderas o solo falsas y se formulan utilizando un pequeño número de elementos lingüísticos estrictamente especificados. Una proposición es cualquier expresión lingüística basada en el principio de bivalencia, es decir, puede asumir uno y solo uno de los dos valores de verdad, el verdadero y el falso. las preposiciones se expresan mediante enunciados declarativos del lenguaje natural, o pueden expresarse mediante el lenguaje abstracto, el de los símbolos. Las proposiciones de las que se extrae una conclusión se denominan premisas, la conclusión en sí misma es la última proposición de una inferencia.

Las reglas de inferencia identificadas por la lógica son la regla del modus ponnens y la regla del modus tollens. Ambas reglas le permiten llegar a una conclusión válida dadas ciertas premisas. La regla del modus ponnens indica que dadas ciertas premisas válidas, se puede llegar a una conclusión válida si se confirma el antecedente.

Por ejemplo: 'Si nieva en Cortina (antecedente), entonces Claudio se va a esquiar (consecuente)'

  • 'Está nevando en Cortina (confirmación del antecedente)'
  • 'Claudio va a esquiar (conclusión válida)'

La regla del modus tollens indica que, dadas ciertas premisas válidas, se puede agregar a una conclusión válida si se niega la consecuencia.

Por ejemplo: 'Si nieva en Cortina (antecedente), entonces Claudio se va a esquiar (consecuente)'

  • 'Claudio no va a esquiar (negación del consecuente)'
  • 'No nieva en Cortina (conclusión válida)'

La lógica ha identificado dos formas de error que se refieren a la mala ejecución de las reglas de inferencia anteriores, la falacia de la negación del antecedente y la falacia de la afirmación del consecuente.

La falacia de la negación del antecedente es un tipo de error relacionado con la regla del modus ponnens, de hecho, dadas ciertas premisas válidas, nada se sigue de la negación del antecedente. Se ha observado que las personas sometidas a este tipo de inferencias, por el contrario, extraen conclusiones al no respetar la regla del modus ponnens.

Por ejemplo: 'Si nieva en Cortina (antecedente), entonces Claudio se va a esquiar (consecuente)'

  • 'No nieva en Cortina (negación del antecedente)
  • NADA SIGUE

La falacia del enunciado del consecuente es un tipo de error que concierne al modus tollens y destaca que dadas ciertas premisas válidas, nada se sigue del enunciado del consecuente. Nuevamente, las personas sometidas a este tipo de inferencias sacan conclusiones sin respetar la regla del modus tollens.

Por ejemplo: 'Si nieva en Cortina (antecedente), entonces Claudio se va a esquiar (consecuente)'

empuñadura reino de hielo
  • 'Claudio va a esquiar (afirmación del consecuente)'
  • NADA SIGUE

Teorías contemporáneas

Las múltiples teorías contemporáneas del pensamiento y el razonamiento han dirigido su interés a investigar las formas de funcionamiento de estas actividades mentales dada su importancia en la determinación de la acción humana.

La teoría de las reglas formales o la teoría de la lógica mental sostiene que existe una lógica en la mente humana, basada en un sistema interno de reglas formales, incluso si sus principios e inferencias no corresponden necesariamente a los de la lógica formal estándar. Esta posición se refiere al famoso Piaget, según quien desarrollo cognitivo El ser humano evoluciona en varias etapas y tiene lugar en la adolescencia con la adquisición de operaciones formales, resultado que se manifiesta en la capacidad del adolescente para aprender y realizar operaciones matemáticas y otras operaciones abstractas, incluidas las lógicas. Una formulación particular de esta teoría sostiene que la mente contiene sistemas de reglas de inferencia basados ​​en una lógica natural, presupone un sistema limitado de reglas abstractas de razonamiento que se aplica inconscientemente para deducir, en diversas situaciones, conclusiones apropiadas a partir de un conjunto de premisas. .

La teoría de los modelos mentales es una teoría del razonamiento humano formulada por Johnson Laird. Caracteriza el razonamiento como un proceso semántico más que sintáctico, basado en procedimientos sistemáticos dependientes del contenido, útiles para construir y evaluar modelos mentales de las proposiciones de las que se derivan las conclusiones. Estos modelos representan estados parciales del mundo en los que las premisas son verdaderas. Según esta teoría, el razonamiento se desarrolla según tres etapas fundamentales. En un primer momento los sujetos formulan un modelo mental para representar un posible estado del mundo, una situación, con la información que les brindan las premisas. Luego, los sujetos formulan una conclusión plausible, generando una descripción del modelo que es semánticamente informativa. Finalmente, la conclusión puede verificarse tratando de construir, como contraejemplo, modelos alternativos en los que las premisas son verdaderas, pero la conclusión es falsa. Si no se encuentra tal contraejemplo, se puede inferir que la conclusión es válida. Esta teoría sostiene que para llevar a cabo un razonamiento modus ponnens es suficiente una representación parcial de las condiciones de verdad de un enunciado condicional (antecedente y consecuente ambos verdaderos), mientras que para llevar a cabo un razonamiento modus tollens es necesario hacer explícitas todas las condiciones de verdad condicional ( también antecedente y consecuente ambos falsos). La razón por la cual las situaciones en las que el antecedente es falso no se representan explícitamente depende del hecho de que las personas, por razones de economía cognitiva, es decir, debido a las limitaciones de la memoria de trabajo, tienden a representarse explícitamente solo lo que es verdadero. y no lo falso. De esta forma la teoría de los modelos mentales explica que hacer un razonamiento del tipo modus ponnens es más fácil, más directo, que un razonamiento del tipo modus tollens.

Anuncio Las teorías sensibles al contexto adoptan dos enfoques teóricos que explican el razonamiento haciendo referencia explícita al contexto y comportamiento de los sujetos humanos. La primera se llama teoría del esquema pragmático y sostiene que el razonamiento es sensible al contexto y los objetivos y propósitos que los sujetos se proponen alcanzar son relativos. La teoría propone que los seres humanos aprendan a razonar en determinados contextos y formulen, a partir de estas experiencias, esquemas pragmáticos que permitan hacer abstracciones de situaciones concretas, generalizando el conocimiento. Los esquemas pragmáticos son activados por el contexto y dan como resultado reglas que pueden aplicarse a la razón en un dominio particular. Estas reglas tienen frecuentemente un carácter deóntico, es decir, tienen un carácter social que indica lo que se debe, se puede y no se puede hacer, no se puede hacer. Según esta teoría, el razonamiento de modus tollens es relativamente difícil con material abstracto, pero puede facilitarse si se activa un esquema pragmático. La fuerza de esta teoría radica en su capacidad para proporcionar una explicación de los efectos del contenido en el razonamiento. Su debilidad, en cambio, radica en su imposibilidad de aplicarlo al razonamiento abstracto artificial, del que el ser humano demuestra tener competencia, poniéndolo en práctica en distintas circunstancias y situaciones problemáticas. Uno de los campos de aplicación más hermosos que ocupa la teoría de esquemas pragmáticos está representado por la experimentación de la tarea de selección de Wason, especialmente en la formulación ética de obligaciones y permisos.

El segundo enfoque se llama heurística y sesgos. En particular con la noción heurística y se refiere a las estrategias de facilitación del proceso de resolución de problemas, especialmente en el contexto de la teoría de la decisión. El término sesgos se refiere a errores sistemáticos cometidos por los participantes involucrados en una toma de decisiones o una situación problemática. Un caso ejemplar está representado por la aplicación de la heurística de la preparación para estudiar el razonamiento inductivo y deductivo. Kahneman y Tversky han demostrado que si se propone que algunas personas juzguen la probabilidad de eventos, cometerán un error sistemático en los juicios de probabilidad. Este error está determinado por la facilidad con la que surgen en la mente humana instancias o ejemplos del evento que debe suceder. Pollard observó que información particular está asociada con el problema a resolver, en el momento de la resolución esta información se recupera de la memoria influyendo en las respuestas y reacciones de las personas. Esta información a menudo conduce a sesgos.

Las teorías evolutivas basan el estudio de la racionalidad humana en el estudio del comportamiento, subrayando que éste refleja una racionalidad ecológica, es decir, sustentan una combinación de evolución y aprendizaje personal que determinan una buena adaptación al medio. Los procesos cognitivos se aproximan a un estándar de comportamiento correcto justificado sobre una base normativa, que no coincide con la lógica formal, por lo tanto, los defensores de este enfoque creen que cualquier teoría del razonamiento que incorpore la lógica como una forma de explicación está condenada al fracaso, incluida la teoría de modelos mentales y la de reglas formales. Al estudiar los dispositivos genéticos que regulan la evolución biológica de una especie, Charles Darwin destaca la importancia de la selección natural, entendida como un conjunto de mecanismos que favorecen la supervivencia y la fecundidad. Darwin elaboró ​​el conocido principio de supervivencia del más apto, argumentando que es más probable que se desarrolle el tipo genético que tiene una mayor adaptabilidad. La capacidad de adaptación se basa en un principio optimista, a saber, lograr más con menos recursos. Lograr más significa poder hacer frente a una variedad más amplia de situaciones o resolver un problema más rápidamente. Requerir menos recursos significa depender menos del entorno que proporciona estos recursos. El optimismo representa la actitud mental capaz de maximizar las recompensas y los aspectos positivos, así como la de minimizar las frustraciones y los aspectos negativos. El modelo más conocido de psicología evolutiva es el propuesto por los psicólogos estadounidenses Cosmides y Tooby. Según estos autores, el ser humano no hace uso de una lógica independiente del contexto, ya que el razonamiento ha evolucionado a través de estrategias para resolver los problemas del medio natural y en particular del medio social. En un contexto interdisciplinario, la mente se dibuja como producto de la selección natural y todas las funciones cognitivas complejas son el resultado de adaptaciones a las presiones del entorno. La teoría evolutiva desarrolla el concepto de contratos sociales, en los que las diferentes partes acuerdan intercambiar beneficios, son una forma de cooperación social. El control de los contratos sociales, determinado por la activación de un módulo, nació específicamente dedicado al descubrimiento de potenciales tramposos, es decir, es necesario identificar a aquellos sujetos que pudieron haber obtenido los beneficios regulados por el contrato, pero sin haber pagado los costos relacionados. La existencia de este módulo se explicaría en base a las ventajas adaptativas derivadas de la presencia de habilidades mentales destinadas a incrementar la probabilidad de cooperación.

Un desarrollo reciente de la investigación sobre el pensamiento y el razonamiento está dedicado a la hipótesis de que las operaciones y funciones del razonamiento se deben a dos sistemas cognitivos distintos. El primer sistema, llamado implícito, se describe como una forma de cognición universal compartida por animales y humanos. Sus procesos son esencialmente asociativos y las operaciones son rápidas, paralelas, automáticas e inconscientes. El segundo sistema se denomina explícito, una prerrogativa de la especie humana. Sus modalidades se caracterizan por la lentitud y la secuencialidad. Hace uso explícito del sistema central de la memoria de trabajo y se usa durante el razonamiento abstracto y el pensamiento hipotético. El uso del sistema implícito se asume a la hora de tomar decisiones impulsivas que no requieren mucha reflexión, como decidir nuestras acciones en base a experiencias pasadas, recordar lo que ha sido o nos ha funcionado mejor. Cuando simulamos eventos futuros para diseñar decisiones a tomar, pensamos hipotéticamente, asegurado por el sistema explícito. Goel, utilizando resonancia magnética funcional, obtuvo resultados experimentales a favor del modelo dualista, diferenciando a nivel neurológico entre el razonamiento realizado con material abstracto y el realizado con material concreto, formulado a través del lenguaje natural. El razonamiento basado en el contenido encontró la activación del hemisferio temporal izquierdo, mientras que el razonamiento con material abstracto se asoció con la activación del sistema parietal.

A principios del siglo XX, en una fase temprana de la investigación psicológica, el hecho de que las personas mostraran un perfil muy bajo en la ejecución de tareas de razonamiento experimental llevó a los investigadores a concluir que los seres humanos eran ilógicos y, por tanto, irracionales. Esta posición contrastaba con la idea anterior de racionalidad humana, esta última desarrollada a mediados del siglo XIX en la tradición filosófica aristotélica, donde el razonamiento y el razonamiento se entendían como sinónimos de lógica y racionalidad. Peter Wason, en los años 1960 a 1970, con su investigación ha demostrado que los seres humanos se encuentran sistemáticamente con los sesgos de la confirmación, siendo llevados a verificar sus hipótesis en lugar de falsearlas. Dado que los errores sistemáticos cometidos por personas en tareas experimentales representan flagrantes violaciones de las reglas de la lógica formal, Wason sostiene que los humanos son fundamentalmente no lógicos, no racionales en su comportamiento y decisiones. Wason utilizó en sus experimentos un problema conocido como la tarea de selección o la tarea de cuatro cartas, que se refiere a la lógica de los condicionales y es pragmática en su efectividad, por lo que todavía se usa ampliamente de manera experimental. La construcción condicional “si…. Entonces ”despierta un interés particular en la psicología porque representa la forma típica del razonamiento humano. De hecho, el uso por parte del hablante de la conjunción 'si' implica en el oyente una producción de hipótesis, uno espera que alguna consecuencia, anticipada por la palabra 'entonces', ocurra después de la realización de la condición inducida por la partícula 'si'. A través de los estudios que se han realizado sobre el razonamiento condicional, se ha visto que las personas interpretan el condicional como una equivalencia. Los estudiosos especulan que esto sucede porque en el lenguaje natural la forma 'si y solo si' se usa raramente, pero se prefiere la forma más directa 'si ... entonces'. El uso del conectivo 'si' en el lenguaje natural es mucho más complejo que su equivalente lógico de implicación material. De hecho, los hablantes a menudo hacen inferencias condicionales que la lógica considera falaces. Además, las implicaciones que un hablante sugiere al oyente, a través de un enunciado condicional, pueden variar con el contexto, con las reglas de conversación y con los supuestos tácitos compartidos en el diálogo. Inicialmente, el famoso problema fue realizado por Wason utilizando ejemplos con contenido abstracto, es decir, material que no recuerda conocimientos previos o una creencia relacionada con el uso de contenido y contexto. Wason presentó 4 tarjetas a los participantes de sus experimentos:

Razonamiento y contexto del problema de las 4 cartas de Wason - IMM1

Imagen 1 - Tarjetas mostradas a los participantes en el experimento de Watson

Las características de cada tarjeta se dieron a conocer a los participantes, es decir, una letra en el lado y un número en el otro lado. luego les expresó la hipótesis que debían verificar, 'Si hay una vocal en un lado de la tarjeta, entonces hay un número par en el otro lado de la tarjeta'. Luego dio las instrucciones para llevar a cabo la tarea, pidió que eligieran solo aquellas o aquella tarjeta que necesitan ser volteadas para decidir si la regla es verdadera o falsa. Aunque el problema parecía relativamente simple, la solución se encuentra solo en el 10% de los casos. La solución correcta corresponde a la elección del papel 'p' y 'no q'. La tarjeta 'p' se usa para verificar la hipótesis inicial, mientras que la tarjeta 'no q' es útil para falsear la hipótesis, ya que si hubiera una vocal en el otro lado, la hipótesis sería claramente falsa. La combinación requerida es una vocal, que representa el valor de la antecedente 'p', cuando es verdadera, junto con un número impar, que representa el valor 'no q', que se obtiene cuando la 'q' resultante es falsa. Por esta razón, en el ejemplo los valores disponibles para esta solución son la letra 'A' (antes de p) y el número 7 (no q). Los errores que se cometen con mayor frecuencia son la elección de la tarjeta 'p', o la elección de las tarjetas 'p' y 'q', errores que manifiestan los sesgos de la confirmación. En otras palabras, confirman la tendencia de las personas a confirmar una hipótesis en lugar de negarla. Los participantes no comprenden el principio que conduce a la falsificación del condicional, que es que es necesario dar la vuelta a aquellas cartas en las que valores ocultos podrían falsear la regla.

Experimentación

El experimento, presentado a 170 estudiantes del instituto psicopedagógico R. Pantini de la ciudad de Vasto, incluyó la formulación de la tarea de Wason en 2 variantes. La primera variación fue la presentación del clásico problema de 4 cartas de Wason; la segunda versión presentada a los estudiantes muestra el problema de las 4 cartas con un contenido concreto que implica contratos sociales.

Razonamiento y contexto del problema de 4 cartas de Wason - IMM2

Imagen 2 - Tarea presentada a los alumnos del bachillerato psicopedagógico R. Pantini

Resultados

Las respuestas correctas dadas por los estudiantes a la primera versión de la tarea de selección de Wason no superan el 10% ('p' y 'no q') como afirmó el propio Wason. Esta actuación viene determinada por la dificultad de los alumnos para relacionarse con el material abstracto, dificultad sostenida también por las motivaciones aportadas por los propios alumnos al final de la prueba. Las respuestas erróneas más frecuentes confirman el error sistemático de la confirmación, de hecho las cartas más volteadas fueron la 'p' o la 'p' y la 'q'. En la segunda versión con contenido concreto los alumnos respondieron exactamente a la tarea con un porcentaje igual al 32%. Los estudiantes confirmaron con sus motivaciones, así como con la actuación, que no tenían dificultades particulares para procesar el problema, reduciendo también significativamente los sesgos de confirmación. De las respuestas proporcionadas por los estudiantes se desprende que no existen reglas lógicas formales en la mente humana que nos lleven a la correcta solución de problemas. Solo se pudo detectar a través de la segunda versión que existen características particulares, como el contexto y los contratos sociales, que facilitan la resolución de problemas.